A pocas horas de que inicie la alborada, uno de los eventos donde los índices de quemados aumentan y se reportan decenas de animales heridos a raíz de la pólvora, las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para que tenga precaución y eviten el uso de artefactos explosivos.
La Gerencia de Protección y Bienestar Animal de la Gobernación de Antioquia advirtió que durante la alborada, entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre, se incrementan entre un 10% y un 15% los casos de muerte súbita en mascotas.
Las autoridades ambientales que han intensificado esfuerzos para contrarrestar esto son Corantioquia y el Área Metropolitana, quienes mediante sus campañas antipólvora hicieron un fuerte llamado a los antioqueños para evitar el uso de esta durante las celebraciones decembrinas, alertando sobre los graves daños que estas detonaciones generan en la fauna silvestre y en los ecosistemas de la región.
“Es un llamado a la hermandad, para que no usemos pólvora sino que cuidemos nuestros ecosistemas y para que nuestra misión ambiental siga siendo reconocida y valorada en todo el país”, expresó la directora general de Corantioquia, Liliana María Taborda González.
De acuerdo con las autoridades ambientales, la detonación de pólvora ocasiona estrés, desorientación, traumas y huida descontrolada en numerosas especies.
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En el caso de las aves, el grupo más afectado son las guacamayas, loros, pericos, lechuzas, búhos, mirlas, torcazas y garzas, las cuales suelen sufrir vuelos de pánico que terminan en choques contra edificaciones, abandono de nidos, pérdida de huevos y polluelos, así como fallos fisiológicos que pueden llevar a la muerte.
Los mamíferos silvestres, como murciélagos, zarigüeyas, ardillas y pequeños carnívoros, también enfrentan riesgos al correr desorientados hacia zonas peligrosas, lo que provoca atropellamientos, separación de crías y alteraciones en sus rutinas de alimentación y reproducción. Incluso reptiles y anfibios resultan afectados por las vibraciones y luces, que los obligan a abandonar sus refugios y los dejan expuestos a depredadores o a los vehículos.
Corantioquia recordó que la pólvora no solo altera los comportamientos naturales de la fauna, sino que sus residuos como lo son las mechas, globos y elementos incandescentes han provocado incendios forestales y daños en infraestructura, aumentando la vulnerabilidad de bosques, empresas y viviendas. A esto se suma que las explosiones liberan metales pesados, azufre y material particulado que deterioran la calidad del aire y contaminan fuentes hídricas y suelos.
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Por su parte, el Área Metropolitana intensificó su campaña educativa “Soy Antipólvora” con el propósito de reducir los riesgos que genera el uso de pólvora en el departamento durante las celebraciones decembrinas.
La estrategia, que se desarrolla en instituciones educativas del territorio y otros municipios de Antioquia, busca sensibilizar a niños, docentes y familias sobre los efectos negativos de los explosivos festivos y promover una cultura ciudadana enfocada en la prevención y el cuidado de los ecosistemas.
La entidad recordó que la alborada es uno de los momentos de mayor afectación para la fauna. Muchas de estas situaciones no se reportan, lo que evidencia un impacto ambiental aún mayor al registrado oficialmente.
“El cuidado de nuestro medio ambiente y la protección de los habitantes del Valle de Aburrá es lo primero, y más en esta temporada decembrina donde tenemos eventos, reuniones, celebraciones familiares y partidos de fútbol”, expresó la directora del Área Metropolitana, Paula Andrea Palacio Salazar.
Durante la temporada anterior, la línea de emergencias del Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) recibió más de 40 reportes de animales afectados por la pólvora. Entre los casos atendidos se encuentran aves muertas, pichones caídos, especies que ingresaron a viviendas por desorientación y animales que chocaron contra edificaciones o vehículos tras el estruendo.
Entre ellos se destacó un búho rayado encontrado en estado de shock con úlceras en los ojos, una zarigüeya hallada muerta con tres crías en su marsupio, un Currucutú con trauma pectoral y un gavilán que llegó con una fractura en el pico tras impactar un vehículo.
Las detonaciones generan arritmias, huida descontrolada y riesgo de atropellamiento. A raíz de esto y para fortalecer el mensaje de prevención, la campaña incluyó un componente de gamificación con un videojuego interactivo y material pedagógico que busca que los estudiantes comprendan de manera cercana los riesgos de la pólvora. Según la entidad, se realizaron 236 sesiones educativas en el último año, con más de 500 estudiantes y 150 profesores vinculados.
El Área Metropolitana invitó a las familias a sumarse a la campaña y recordó que cualquier caso de un animal afectado puede ser reportado a la Línea de Emergencias de Fauna Silvestre: 304 630 0090.
Las autoridades ambientales propusieron algunas alternativas más seguras y amigables para vivir la temporada navideña sin el uso de la pólvora, como alumbrados LED, drones con luces, proyecciones lumínicas, música decembrina a volumen moderado, actividades culturales, reuniones familiares y las tradicionales novenas.