Mayor permanencia en obra con mínima productividad, la fórmula perfecta para llevar al desastre financiero a una empresa subcontratada para realizar obras de infraestructura.
Más de 17 empresas, la mayoría antioqueñas, sostienen que eso fue lo que les sucedió al celebrar contratos con el Consorcio Aguas de Aburrá (HHA), para desarrollar varias obras civiles en el proceso de construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Bello (Ptar Bello), que recibirá las aguas de Medellín y Bello para tratarlas y disminuir en más de un 50% la carga contaminante vertida al río Aburrá-Medellín, producida por los usuarios conectados al sistema de alcantarillado operado por EPM en el tramo dos de este afluente.