La relación de Claudia Restrepo Montoya con la junta directiva del Metro de Medellín se puede dividir en dos periodos: desde el momento de su posesión como gerente, en marzo de 2015, hasta el 31 de diciembre de ese año, y desde el primero de enero de 2016 hasta el pasado martes 28 de junio.
En el primero, estuvo respaldada por una junta “participativa, que impulsó la idea de renovar y meterle más dinamismo a la empresa, que se dedicaba a lo estratégico y a sacar los proyectos adelante”. Para el segundo, le tocó una junta que ya “no confiaba en su gestión y que dejó de pensar en lo estratégico para querer coadministrar la empresa con un control y seguimiento excesivo y repetitivo”. Según Claudia, no la dejaron trabajar.