La botella de cerveza en ocho municipios de Antioquia subió, al menos, $1.000 en los últimos días, todo porque las disidencias de las Farc comenzaron a intimidar a los repartidores. Pero en los últimos días a estos comerciantes les surgió un nuevo problema: ahora también los señalan de servir a otros grupos armados para que puedan ingresar a estos territorios.
“Nos vienen cobrando $20.000 por cada caja de cerveza para poderla vender y nosotros tenemos que recuperar esa inversión, trasladando el precio al consumidor para no perder esa plata. También pasa lo mismo con el aguardiente y el ron”, relató uno de los distribuidores en los municipios afectados por el accionar de la compañía Arnulfo Castellanos del frente 36.
La situación afecta a Donmatías, Guadalupe, Santa Rosa de Osos, Gómez Plata, Carolina del Príncipe, Angostura, Campamento y Anorí, territorios donde está consolidada la presencia de este grupo desde hace varias décadas.
Esto hizo que una cerveza, cuyo precio sugerido al público es de $3.500 ahora, no se consiga en menos de $4.500 en estas localidades. Incluso se conoció que en algunos establecimientos se piden hasta $6.000, solo para tener cómo responder por las extorsiones.
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“La situación con el aguardiente es aún más complicada porque a los negocios les cobran, según lo que pidan, entre el 7% y el 10% de lo que la vendan”, comentó una habitante de estos municipios, quien había pagado $150.000 por una garrafa de aguardiente hace algunos días.
Amenazan a los que vendan
Aunque estas extorsiones ya venían encareciendo el espacio de esparcimiento de los campesinos tras sus intensas jornadas, ahora emerge una amenaza mayor: los grupos armados advierten que prohibirán de plano el ingreso de los vehículos distribuidores a los municipios. “Queremos informarles a todos los distribuidores que queda prohibida la entrada a los municipios (...) debido a que tenemos información clara de que los grupos insurgentes o paramilitares vienen infiltrando gente a través de estas empresas distribuidoras”, señaló un comunicado de este grupo armado.
Esta información se dio a conocer a finales de la semana pasada y, hasta el momento, no se ha presentado desabastecimiento en los municipios afectados, según averiguaciones hechas por EL COLOMBIANO en tres de ellos.
“En Guadalupe puede faltar de todo, menos el trago, y como se vienen unas fiestas, la gente se está abasteciendo desde hace varios días para garantizar que no falte”, señaló una habitante de este municipio, ubicado a 118 kilómetros de Medellín (2 horas y 30 minutos por carretera).
Sin embargo, el abastecimiento —no solo en Guadalupe, sino en las demás poblaciones afectadas— quedó condicionado a una negociación entre los distribuidores y los criminales, quienes anunciaron que instalarán controles en las principales vías de acceso. “Todo el que vaya a ingresar a los territorios tendrá que negociar con nosotros y pasar por una previa investigación por parte de nuestra organización, con el fin de saber quiénes son y de dónde provienen”, rezó otro aparte del panfleto del grupo armado.
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Ante estas intimidaciones, las autoridades departamentales no se quedaron quietas y vienen haciendo operativos constantemente en estos territorios para evitar que las estructuras criminales eviten que las comunidades puedan tomarse sus tragos.
El secretario de Seguridad de Antioquia, general (r) Luis Eduardo Martínez, explicó que “inmediatamente supimos de este panfleto, que es totalmente auténtico, articulamos con el Ejército y se está prestando toda la colaboración necesaria para que esta situación no se lleve a cabo”.
El funcionario aseguró que detrás de estas intimidaciones está una mujer, alias La Mona o La Caucana, a quien tendrían individualizada por estas extorsiones y hasta se ofreció una recompensa de hasta $100 millones por quien dé información para su captura.
“Sabemos quiénes están detrás de las extorsiones: son los bandidos del frente 36. Estamos ofreciendo una recompensa por quien es la responsable de extorsionar a los comerciantes”, dijo en días pasados el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, en una visita a Santa Rosa.
Este medio de comunicación se contactó con Bavaria, la principal empresa amenazada por este grupo armado, pero no respondieron a las preguntas relacionadas con esta situación. De manera extraoficial se conoció que los recorridos no se han suspendido por esta empresa.
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