Una elefanta dio a luz a gemelos en Tailandia, un hecho raro para este gran mamífero, tras un parto difícil durante el cual uno de sus cuidadores resultó lesionado.
El parto múltiple sorprendió a la misma madre, Jamjuree, que entró en frenesí al ver nacer a una hembra de 60 kilos apenas 18 minutos después de haber dado a luz a un macho de 80 kilos.
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Un trabajador del centro donde se encuentra la elefanta intervino para impedir que atacara a la última en nacer, pero recibió en respuesta un golpe en el tobillo.
“La madre atacó a la recién nacida porque nunca había tenido gemelos. Es muy raro”, dijo el lunes a AFP Michelle Reedy, de la asociación Elephantstay, que gestiona el recinto en Ayutthaya, situado cerca de Bangkok.
La madre terminó aceptando a los dos hijos, pero estos son tan pequeños que los cuidadores tuvieron que instalar una plataforma para ayudarles a amamantar y complementar su alimentación con leche suministrada con una jeringa.
Según Reedy, las madres a menudo no disponen de leche suficiente para los gemelos, que tendrían difícil sobrevivir en la naturaleza.
Los elefantes son los mamíferos con una gestación más larga, de entre 18 y 22 meses, y dan a luz alrededor de cada cuatro o cinco años.
En esta especie, el nacimiento de gemelos solo ocurre en un 1% de los casos, asegura la organización Save the Elephants, quien añade que la posibilidad de que sean de sexos distintos es todavía más rara.
El centro Elephantstay acoge unos 80 paquidermos que, en su mayoría, eran usados anteriormente para pedir limosna en la calle, una práctica prohibida en este reino desde 2010.
Ahora se emplean para transportar turistas entre los templos y las ruinas de Ayutthaya, algo que los grupos de protección de los animales ven como una explotación y un abuso de los elefantes. El centro defiende que esto les permite socializar y ejercitarse.
Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, quedan entre 8.000 y 11.000 elefantes asiáticos (más pequeños que el africano) en estado salvaje.
Los elefantes se llaman por su nombre
Los elefantes se llaman entre ellos mediante el equivalente a un nombre, diferente según el paquidermo, indicó un estudio publicado en la revista científica Nature, basado en la observación de dos manadas salvajes en Kenia.
La investigación “demuestra que los elefantes no sólo usan una vocalización específica para cada individuo, sino que reconocen y responden a una llamada dirigida a ellos mientras ignoran las que son dirigidas a otros”, explica su principal autor, Michael Pardo.
El estudio “apoya la idea de que los elefantes pueden inventar nombres arbitrarios para los demás”, prosigue este especialista en comunicación de paquidermos de la Universidad Estatal de Colorado, citado en un comunicado.
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Para llegar a esta conclusión, los científicos usaron grabaciones realizadas por Save the Elephants en la reserva de Samburu y el parque nacional de Amboseli, en Kenia.
Con ayuda de un algoritmo, identificaron 469 llamadas distintas, que incluían 101 elefantes que emitían una llamada y 117 que la recibían.
Los elefantes emiten una amplia gama de sonidos, desde fuertes trompetazos hasta murmullos que el oído humano no puede oír.
Según el estudio, el paquidermo, al igual que los humanos, asigna un nombre arbitrario al miembro de la manada con el que desea comunicar. La investigación subraya que no lo hace mediante una vocalización que imite el sonido producido por el animal al que se dirigen, como sí hacen los delfines y los loros.
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Estas observaciones sobre los elefantes “indican que tienen una capacidad de pensamiento abstracto”, señaló el profesor George Wittemyer de la Universidad de Colorado, supervisor del estudio, citado en el comunicado.
Los llamados, que suelen emitirse en forma de gruñidos, son más frecuentes a distancia y en el caso de adultos que hablan con crías. Los adultos también son más propensos a utilizar estos sonidos que los jóvenes, lo que sugiere que la capacidad de pronunciar los nombres requiere años de entrenamiento.
El estudio sugiere que el comportamiento extremadamente social de los elefantes ha podido favorecer el desarrollo de esta capacidad de comunicación.