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Tendencias | PUBLICADO EL 15 mayo 2022

La guerra no impidió que estas ucranianas hicieran ciencia en Colombia

Participaron del Torneo Internacional de Físicos, celebrado por primera vez en el país, en Bucaramanga.

  • El equipo ucraniano de mujeres ocupó el puesto seis en Bucaramanga. Foto: Cortesía
    El equipo ucraniano de mujeres ocupó el puesto seis en Bucaramanga. Foto: Cortesía
  • Vienen de distintas ciudades de Ucrania, todas en representación del país. Foto: Cortesía
    Vienen de distintas ciudades de Ucrania, todas en representación del país. Foto: Cortesía
  • El equipo ucraniano de mujeres ocupó el puesto seis en Bucaramanga. Foto: Cortesía
    El equipo ucraniano de mujeres ocupó el puesto seis en Bucaramanga. Foto: Cortesía
  • Vienen de distintas ciudades de Ucrania, todas en representación del país. Foto: Cortesía
    Vienen de distintas ciudades de Ucrania, todas en representación del país. Foto: Cortesía
Vanesa de la Cruz Pavas

A diferencia del hemisferio norte, en el hemisferio sur la luna se ilumina de izquierda a derecha, el mes se llena y luego decrece de izquierda a derecha. Eso fue lo primero que pensó Kseniia Minakova, profesora del Departamento de Física de la Universidad Técnica Nacional “Instituto Politécnico de Kharkiv”, en la ciudad de Kharkiv, y líder del equipo femenino ucraniano de física, cuando llegó a Colombia pero, de todas formas, tenía que asegurarse. Esa misma noche miró por la ventana pero el cielo estaba nublado. Al día siguiente, en la azotea del hotel, por fin pudo ver la luna y lo confirmó.

Minakova llegó al país, primero a Bucaramanga y luego a Medellín, porque el equipo que lidera fue parte del International Physicists Tournament (IPT), celebrado este año por primera vez en Colombia, Bucaramanga, por la Universidad Industrial de Santander. Se trata de una de las competencias más importantes para los estudiantes de física de todo el mundo que los reúne cada año. En esta ocasión, participaron concursantes de Brasil, Francia, Suiza, Polonia, Eslovenia, Países Bajos, Dinamarca, Alemania, Rumania, Reino Unido, Croacia, Suecia, Italia, Colombia y Ucrania.

A pesar de la coyuntura internacional, de lo que está pasando en el interior de cada país y, sobre todo, en Ucrania, las ciencias lograron reunir, celebrar y crear conocimiento. “Para mí, esta es una oportunidad para transmitirle al mundo que la ciencia y la física son invencibles y que aún en condiciones de guerra hay un lugar, y más aún, una necesidad de hacer ciencia”, añade Minakova.

El torneo terminó este fin de semana. El primer lugar se lo llevó el equipo de Francia, seguido por Brasil y Suiza, y Ucrania quedó de sexto y Colombia de décimo segundo. Así fue la experiencia de las mujeres ucranianas.

Vienen de distintas ciudades de Ucrania, todas en representación del país. <b>Foto: Cortesía</b>
Vienen de distintas ciudades de Ucrania, todas en representación del país. Foto: Cortesía

Una odisea

Desde reunir al equipo hasta salir y viajar, todo ha sido difícil para este equipo femenino. De hecho, es solo de mujeres porque “en este momento de guerra en mi país nuestros hombres deben permanecer en ella para defendernos. Seis chicos ganaron todos los torneos ucranianos de física en febrero y deberían haber venido a Bucaramanga”.

Por esto, esta profesora, con apoyo, tuvo que encontrar en tan solo dos meses a varias mujeres que pudieran asistir, prepararse y viajar para representar al país, “porque queremos demostrar que incluso en una guerra no dejamos de vivir, educar, enseñar, pensar, hacer ciencia y creer que ganaremos en esta guerra. Y después de eso queremos reconstruir nuestro país. Mi Ucrania será más asombrosa y hermosa que antes”.

Minakova le agradece a quienes hicieron su participación posible, a las Fuerzas Aéreas Nacionales y a su amiga y profesora Olga Lucía Montoya, quien las acompañó en las dos ciudades. Para Montoya, esta también constituye una oportunidad para que las mujeres participen en las áreas STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas), pues “ellas, desde sus capacidades, mostraron que el país es poderoso y resiliente y que hay otras formas de ver el mundo”.

Este equipo se va feliz y orgulloso porque en dos meses lograron lo que muchos llevan ocho o más meses preparando.

Felices en Colombia

“Las calles de Colombia son aterradoras y un poco desequilibradas, pero fascinan por su inmediatez, y una vez en el campus me di cuenta que me enamoré completamente del país”, añade Minakova.

Vieron al país como un lugar dinámico, movido, con clima y paisajes fascinantes y “la composición étnica, la gastronomía, todo es diferente, único. Las montañas alrededor solo hacen que el corazón lata”.

Vanesa de la Cruz Pavas

Periodista de la UPB. Amante de las historias y de las culturas. Estoy aprendiendo a escuchar y a escribir.

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