Al menos en el último siglo un asteroide tan grande no se había acercado tanto a la Tierra. El asteroide 3122 Florence pasará el viernes a una distancia segura de nuestro planeta, recordando la necesidad de mantener mirada atenta frente al enjambre de rocas que nos rodean.
Se trata de una enorme roca, de unos 4,3 kilómetros de diámetro que podrá ser vista incluso con telescopios pequeños y tal vez hasta con binoculares.
La roca pasará a unas 18 veces la distancia Tierra-Luna (que es 380 000 kilómetros en promedio), que podría considerarse lejana pero en términos astronómicos es casi un roce y está clasificada como un asteroide potencialmente peligroso, como se denomina a aquellos que pasan a menos de 7,5 millones de kilómetros del planeta.