Tiene la fotografía del abuelo que murió hace más de 30 años. Nunca le conoció la sonrisa ni la mirada. Lo poco que sabe de él es por los recuerdos que le cuentan sus padres o lo que ve en las imágenes del álbum fotográfico familiar. ¿Se imaginó alguna vez que podría darle vida a esas fotos y quizás resolver preguntas sobre el pasado del abuelo? La tecnología ha avanzado tanto que con Inteligencia Artificial (IA) es posible conseguir un resultado bastante parecido a lo real.
Por medio de la técnica Aprendizaje Profundo (en inglés deep learning) se logra una animación corta de movimientos sutiles del rostro. Son segundos. Entonces se mueven los ojos, los labios, la cabeza. Algo inimaginable, sí. Es una manera de recuperar la memoria histórica familiar. Su abuelito le sonríe.
“Para hacer este tipo de aplicaciones se requiere, desde el punto de vista de la IA, un entrenamiento previo en el que se implementan grandes cantidades de imágenes para entrenar el modelo antes de ponerlo a disposición...