El 2016 resultó histórico: se firmó el fin del conflicto con las Farc, pero quedó constancia en el plebiscito de un rechazo popular a contenidos del acuerdo. Con el Eln, el diálogo aún es sinuoso.
30 de diciembre de 2016
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Colombia asoma a la construcción de la paz, pero con hondas discrepancias sobre el camino seguido. La ciudadanía tiene claros los beneficios que trae cesar la confrontación armada interna, pero es en los métodos y sus implicaciones en los que no hay consenso. Así puede describirse 2016: un año de sucesos definitivos y contradicciones inacabadas en torno a un tema que es el meridiano de la realidad nacional.
El país aguardó cuatro años de negociaciones entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc, pero al final una mayoría -la que se manifestó en las urnas- no estuvo de acuerdo con las concesiones hechas para llegar a la firma de la paz. El triunfo del No sobre el Sí en el plebiscito, aunque por un porcentaje minúsculo e inesperado, acentuó el debate y mostró las fisuras que el Ejecutivo y algunos sectores incondicionales del proceso no querían aceptar.
Durante estos 12 meses se dieron hechos de alto contraste: ver que las Farc, enfrentadas a la reprobación popular de los acuerdos, no...