La regeneración del narcotráfico es un hecho objetivo cada vez más constatado. De la mano de ese comercio perverso se fortalecen los actores armados ilegales, entre ellos las bandas criminales.
14 de abril de 2016
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La posición del Gobierno Nacional es insistente: las bandas criminales de hoy “no son paramilitares”, son “puro y simple crimen organizado”. Mientras tanto, la organización más poderosa de ese tipo, “los Urabeños”, se autodenomina “Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC)”. En los noventa, los paramilitares invocaron la causa antisubversiva y terminaron “franquiciando” sus frentes a narcos puros. Ahora se enfocan en el envío de droga, pero eso no los exime de servir, “a necesidad”, en acciones de guerra sucia contra líderes y organizaciones de izquierda, populares, derechos humanos y restitución de tierras. ¿Primero el huevo o la gallina?
Múltiples procesos judiciales prueban la explosiva mezcla de dinámicas de poder económico y político y...