A la vez que arrecian campañas para asimilar la paz con los acuerdos que se van a firmar con la guerrilla, se busca que quien pregunte por sus contenidos sea visto como promotor de “la guerra”.
El interrogante de cuál es el alcance jurídico-normativo de los acuerdos firmados por el Gobierno colombiano y las Farc no tiene todavía respuestas ni definitivas ni satisfactorias.
La idea que se comunicó al país tan pronto se revelaron las negociaciones entre ambas partes, fue la de que habría un acuerdo político que tendría posteriormente una refrendación popular, para ser sometido luego a desarrollo legislativo, fuera por el Congreso o fuera por Asamblea Constituyente.
Pero en el camino, como en tantos otros temas durante este gobierno, las cosas se han ido cambiando sin que la ciudadanía parezca enterarse. En el Congreso avanza el proyecto que otorgará poderes extraordinarios al Presidente de la República, para que sea él quien, investido...