Lo primero que requiere la buena convivencia es el sentido cívico y la conciencia de que hay que cumplir la ley. Unido a ello debe ir la acción de la autoridad. Hoy las vías son la ley de la selva.
Nada ilustra de una forma más cruda la ausencia de respeto a las leyes, que los comportamientos al volante de una gran cantidad de motociclistas por las vías urbanas y las carreteras de Colombia. En Antioquia y el área metropolitana del Valle de Aburrá la situación llega a ser alarmante.
Y esta caótica situación, que empeora día a día la ya de por sí complicada e inmanejable situación de las vías y del tráfico automotor, no encuentra soluciones viables porque políticamente ningún funcionario se atreve a tomar medidas ya que teme la protesta masiva de los motociclistas, quienes de forma abusiva parecieran considerar que a ellos no se les deben aplicar las normas legales que sí rigen para todos los demás.
Esta concepción de que hay factores de excepcionalidad que les eximen de los códigos y normas reglamentarias vigentes, es profundamente dañina para la convivencia social. Muchos sectores de motociclistas han logrado imponer la idea de que cualquier medida correctiva o sancionatoria por sus...