Hoy todos los medios y centros de pensamiento se preguntan qué pasa con el electorado estadounidense. Cómo un sistema político impulsa hacia el poder a quien lo puede destruir.
Las campañas presidenciales en Estados Unidos revisten singular intensidad y dureza. Son muy largas, además. Y aunque el tradicional bipartidismo hace que sean solo los partidos demócrata y republicano los que se disputan el poder presidencial, no por ello puede decirse que las posibilidades electorales se reduzcan a dos visiones contrapuestas del mundo y del modelo económico. Hasta ahora.
Ambos partidos ofrecían diversas opciones ideológicas. Republicanos centristas cuyo discurso es similar al de los demócratas. Así como demócratas conservadores. Un presidente republicano y militar (Dwight D. Eisenhower, 1953-1961) fue quien advirtió en su época el riesgo de que los conglomerados industriales-militares impusieran sus intereses sobre el mismo...