x

Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

Navegando en Pessoa

04 de septiembre de 2018
bookmark

Al escritor portugués Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935) muchos le debemos conocer la diferencia entre un seudónimo y un heterónimo. No es que el conocimiento sea vital, en tiempos en que la literatura anda perdida entre mercancías que se le parecen, pero algunos consideran todavía necesario señalar que un seudónimo es el equivalente de una máscara: basta quitarla para ver detrás a la persona real; mientras que el heterónimo es una empresa más audaz: la persona que hay detrás también ha sido creada, por un autor que se diluye entre las sombras.

Pessoa (que significa “persona” en portugués) fue el medio a través del que se expresaron numerosos heterónimos. Alberto Caeiro murió joven y fue “maestro glorioso” de algunos de los otros heterónimos; Ricardo Reis era un médico apasionado por lo clásico; Álvaro de Campos era un ingeniero naval nacido en Tavira, que se radicó en Lisboa y se hizo amigo muy cercano de Pessoa.

Los estudiosos de la literatura se han visto en aprietos para interpretar la obra de Pessoa. No dejan de preguntarse si deben mirarla en su conjunto o si deben tomar cada heterónimo como si fuera una persona. El dilema sería menos complejo si no existieran también los semi-heterónimos, como Bernardo Soares (mitad Pessoa y mitad Soares), el supuesto autor de Libro del desasosiego.

En Álvaro de Campos: Un alma rebosante de mar (UPB, 2015), María Cristina Machado Toro ha hecho lo que le corresponde a todo buen crítico: tomar en serio lo que dicen los autores. Machado Toro ha tomado en serio a Pessoa, ha dibujado el mapa de sus creaciones (de sus heterónimos con sus respectivas obras) y luego ha procedido a hacer un estudio cuidadoso, sensible y amoroso de la poética de Álvaro de Campos, como si fuera un parroquiano de verdad.

Machado Toro explora la influencia de Walt Whitman y de Nietzsche en un autor que es síntoma de un malestar general europeo, pero también ejemplo de reacción vital. Su formación de ingeniero hace que Campos tenga el hábito de recurrir a la razón para intentar explicar ese mundo en que las máquinas no parecen capaces de proporcionarle al hombre la dicha prometida. Su corazón lo lleva a explorar “sensaciones abstractas”, a moverse en la frontera entre ficción y realidad, a explorar las aspiraciones y los límites de la escritura. Campos nos invita a emprender un viaje “hacia la verdad” y, siendo parte de un todo, nos revela verdades esenciales de Pessoa, ese “hombre que fue siempre una multitud”.

El empleo que buscas
está a un clic

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD