Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8
José Rafael Arango
Certified Sommelier CMS
Jurado Concurso Mundial de Bruselas
IG: @joserafaelarango
Italia es un país conocido con el mote de “Enotria”, que quiere decir “La tierra del vino” y es que en sus 20 regiones administrativamente hablando, desde Lombardía a Sicilia, se producen uvas y se respira vino. Sin embargo la legislación del vino italiano no siempre ha estado acorde al crecimiento y las exigencias del mercado mundial, muchas veces se ha visto anquilosada y atrasada, respecto a la dinámica de los mismos productores.
Es por esto que algunos reconocidos productores emprendieron actos de rebeldía contra los reglamentos caducos de sus DOC (Denominación de Origen Controlada) y DOCG (Denominación de Origen Controlada y Garantizada) y se alejaron de la tutela de su respectiva DOC, dando un portazo a la misma por no estar de acuerdo con el uso de maderas casi putrefactas, la obligación a unos ensamblajes absurdos, la exigencia de utilizar bastante uva blanca por los excedentes que se tenían de a misma, el manejo de rendimientos desproporcionados, la prohibición de utilizar barricas pequeñas de 225 l, ya que sólo se aceptaban los grandes toneles (botti) de roble de Eslavonia (Croacia),y por si fuera poco no se podían elaborar vinos monovarietales de la variedad sangiovese, ni la inclusión de variedades foráneas como la cabernet sauvignon, merlot, cabernet franc o syrah. Se sacrificaba la calidad por la cantidad.
Fue así como el marqués Niccolò Incisa della Rochetta, en el año de 1968 decidió asesorarse por el profesor bordelés Emile Peynaud, quien le recomendó comprar algunas cepas de cabernet sauvignon pertenecientes a Château Lafite-Rotchshild (Francia) y le indicó los terrenos donde debía plantarlas. El marqués estaba convencido que en los terrenos que poseía su familia en Bolgheri, cerca de Livorno en la Maremma Toscana, podían crecer de forma notable las uvas de origen francés, el resultado de este experimento fue la creación del primer gran vino toscano sin denominación de origen al que llamó: Sassicaia; vino de corte bordelés elaborado con cabernet sauvignon y cabernet franc. Tres años después otro marqués, en este caso Piero Antinori, presentó el Tignanello, primer supertoscano con mayoría de la uva local sangiovese, aunque un año antes había elaborado un vino experimental llamado Tignanello, mezcla de cabernet sauvignon y sangiovese. Después vendría el Solaia elaborado con cabernet sauvignon, cabernet franc y la local sangiovese y, lo demás es historia. El problema es que estos vinos al salirse de la Denominación de Origen quedaban sin tutela y debían ser embotellados como vinos de Mesa (vini da tavola) la categoría mas humilde reservada en Italia para los vinos más modestos y económicos. Es por eso que la prensa americana en cabeza de la revista Wine Spectator decidió acuñar un apelativo para revalorizar estos vinos que ya se vendían en las mejores vinerías de Nueva York por precios arriba de los US$200 de la época, por esta razón estos vinos comenzaron a ser llamados los “Super Tuscans”.
Vino: Julius
Bodega: Ormanni
Uva: 60% sangiovese; 30% merlot; 10% syrah
Año: 2022
Zona: Toscana
País: Italia
Enólogo: Paolo Salvi
Potencial de Guarda: 15 años
Temperatura de Servicio: 18ºC
Importa: Sestier di Venezia
Alcohol: 14 % AbV