El Nuevo Acuerdo Final lo debió haber escrito un comité muy inteligente y de mucho peso. Contiene toda una estrategia para facilitar la toma del poder por parte de las Farc. Y también para ponerle una camisa de fuerza al país. Y en concreto, la Comisión de la Verdad es para lavarles la cara a las Farc, para mostrarlas a ellas como víctimas y presentar al Estado colombiano y a su clase dirigente como verdugos. Y ese informe de la Comisión, cuando salga, va a tener un impacto sicológico. Recordemos que los votantes se van renovando. Quienes van a votar el año entrante apenas estaban recién nacidos cuando Álvaro Uribe llegó a la Presidencia. Entonces muchos no saben qué pasó en este país a finales del siglo XX y comienzos del XXI. Gente joven sometida a nuevas influencias.
Y aunque los señores de las Farc hayan sido supremamente torpes en el manejo de su imagen, eso no anula que todo esté pensado para favorecerlas y para perseguir a quienes las contraríen. Ahora bien, quizás no cuenten con que van a tener que vérselas con un pueblo colombiano que tiene memoria y tiene carácter y está dispuesto a enfrentarlas. La respuesta tiene una oportunidad única, que es en las elecciones del año entrante. Si se fracasa en ellas, el país estará perdido.