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Columnistas | PUBLICADO EL 10 marzo 2015

SE DESTRUYÓ LO POCO QUE TENÍAMOS

PorGabriel Harrygharry@agrochiguiros.com

Terminamos con la poca infraestructura que se tuvo. Santa Fe de Antioquia contó por más de 50 años con un aeropuerto de la Aerocivil, que era alterno al Olaya Herrera de Medellín y base para la escuela de pilotos de la época, la empresa de aviación “Espada”, dirigida por el Capitán Ignacio Ossa y su hermano, pilotos que formaron una generación de aviadores privados y comerciales.

En columnas en EL COLOMBIANO, hemos titulado, “Medellín, metrópoli de tres pisos”, clima frío en el Valle de San Nicolás de Rionegro, clima medio o templado en el Valle del Aburrá y clima caliente en Santa Fe de Antioquia, río Cauca. Luego se proyectó la hidroeléctrica de Ituango, que formaría la gran represa, sitio que multiplicará el turismo náutico en este sector. Siempre se hablaba de la metrópoli de tres pisos, pensando en el túnel de Occidente, hoy realidad y el túnel de Oriente, bloqueado por celos políticos en algún momento y por algunos apasionados ambientalistas, que en ocasiones bloquean el progreso y la necesaria infraestructura vial.

La Aerocivil debe restituirle a Santa Fe de Antioquia lo que en determinado momento le quitó. Recibieron unos pesos, pero se privó a la región del aeropuerto, hoy absolutamente necesario, no solo por la situación geográfica, sino como alterno al José María Córdoba en Rionegro y al Olaya Herrera en Medellín, que por limitaciones atmosféricas y por la saturación que ya se observa en estos aeropuertos por el crecimiento normal de vuelos, además por el desarrollo regional con la autopista al mar, al Valle del Cauca y al Eje Cafetero.

Es justo, equitativo y sano el reclamo a la Aerocivil para que le restituya a la región, Santa Fe de Antioquia, el aeropuerto que le quitó pensando en urbanismo, como han querido hacerlo con el Aeropuerto Olaya Herrera de Medellín, para convertirlo en un bloque de concreto y adobes, aduciendo estorbo para la movilidad, desconociendo lo apreciado que es tener aeropuerto dentro de la ciudad, con vías a desnivel, copiando lo que funciona en otras ciudades.

Terrenos disponibles hay en el triángulo San Jerónimo – Sopetrán – Santa Fe de Antioquia. Es hora para que las fuerzas vivas reclamen algo que tuvieron y que hoy es una necesidad, considerando los proyectos en curso, la distancia al Golfo de Urabá, al Suroeste, al Valle de San Nicolás con túneles de Oriente y Occidente, al cruce de las Autopistas de la Prosperidad y al desarrollo turístico que va a generar “Pescadero Ituango”.

El título “Se destruyó lo poco que teníamos” no debe ser extraño. Se acabó con el tranvía de San Juan, con el Ferrocarril de Antioquia, se terminó con la Naviera Fluvial Colombiana, turismo por el río Magdalena; se parceló el aeropuerto de Santa Fe de Antioquia, hoy necesario y así pudiéramos ver en otro tipo de infraestructura, lo que fueron el Teatro Junín, el Teatro Bolívar, el Palacio Arzobispal, el Club Unión de Junín.

La metrópoli de tres pisos debe tener tres aeropuertos, solo queda que la Aerocivil restituya a Santa Fe de Antioquia, el que vendió, tal vez por obtener unos pesos, pero no visualizando el futuro de esta región que será el cruce de vías del Pacífico al Atlántico, con tierras disponibles para desarrollos industriales, turísticos, mineros y deportivos.

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