<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Síguenos en:
Columnistas | PUBLICADO EL 30 junio 2022

Regresó el alcalde

Por Juan Gómez Martínez - redaccion@elcolombiano.com.co

Después de pagar una “pena” de pocos meses, por haber participado en política, pudo regresar a su despacho el alcalde Quintero.

Cumpliendo la pena, sí podía participar en política, como lo hizo y lo quería hacer. Le dieron gusto, con la suspensión a tiempo, para hacer política por su jefe, que era lo que quería. Pasadas las elecciones, lo restituyeron en su cargo para cumplir los compromisos con la ciudad.

Se acerca la Feria de las Flores, esperamos que haya cambiado de política, de deseos de acabar con esas fiestas como trató de hacerlo el año pasado. Recordemos el trato injusto y cruel contra los silleteros, quienes representan el orgullo del pueblo paisa. Recordemos que no los dejó salir por las calles de la ciudad, que los mandó para un encierro en el estadio Atanasio Girardot y allí pudieron lucir las silletas unos pocos floricultores y sin público, los demás parados en las calles alrededor del centro deportivo. Ese es el alcalde de la ciudad, quien quiere acabar con ella. Quisiera llamarlo el “alcalducho”, pero no pienso que sea justo porque ducho no es en nada.

Volvió el alcalde para recrearse con las basuras regadas por toda la ciudad. Volvió para gozar con el tiempo que se pierde al tratar de transitar por las calles congestionadas por falta de presencia de la autoridad de tránsito. Está otra vez en la alcaldía para recrearse viendo las zonas verdes llenas de maleza, descuidadas y destruidas por falta de mantenimiento. Volvió para gozar con el tiempo que se pierde transitando muy lentamente por las vías llenas de huecos y sin mantenimiento alguno. Está otra vez en su despacho para recibir las quejas de un pueblo que sufre la inseguridad en las calles. En fin, volvió para recuperar la dicha de ver una ciudad a su cargo, que se diluye en sus manos y por su voluntad.

Ya se puede sentir tranquilo porque la primera línea está libre de todo peligro de ser perseguida y molestada por la autoridad y él ya no tendrá que resolver los daños a punta de “pinturita”.

Pero, por otro lado, debe estar preocupado porque su jefe, ahora presidente, quiere dialogar con los empresarios para llegar a acuerdos en el manejo económico del país, esos empresarios que tanto le molestan y a los que ha atacado verbalmente. Ahora tendrá que aguantarlos con la sumisión de subalterno a jefe.

En cuanto a Hidroituango, se encontró con que nadie quiere participar para manejar un problema técnico creado por el alcalde, sin ningún conocimiento de lo que significa esa gigantesca empresa. Su jefe, presidente, quiere desembalsar lo que técnica y financieramente es casi un imposible. Las Empresas Públicas de Medellín se han convertido en el orgullo del pueblo paisa y, por ello, haremos cualquier cosa para defenderlas. Por supuesto, sería una defensa dentro del marco legal y sin emplear la fuerza como les gusta a los de la primera línea, amigos del alcalde 

.