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Columnistas | PUBLICADO EL 15 agosto 2021

Los verdaderos perdedores en Afganistán

Por juan david escobar valenciaredaccion@elcolombiano.com.co

Cuando el gobierno Obama declaró con fecha exacta que saldría de Afganistán, y no juzgaré si eso tiene sentido pues los estadounidenses no quieren ser más el 911 planetario, el fin de esta larga guerra estaba previsto ya que el invadido tiene una ventaja sobre el invasor, el primero vive allí y el segundo querrá regresar a su casa algún día. Un proverbio afgano que se ajusta perfectamente a la situación de ese país luego de la intervención estadounidense, reza así: “Ustedes tienen los relojes, nosotros tenemos el tiempo”.

En columnas anteriores señalé que la calificación de victoria o derrota de EE.UU. en Afganistán dependía de cuál era el objetivo buscado. Si como dijo George Friedman hace unos días, el propósito era: “la transformación moral de pueblos antiguos que no se creen inmorales”, y escribí en mayo de este año: “imponer una democracia Jeffersoniana en dicho país”, la derrota estaba garantizada. Si en cambio era, como señalé en septiembre de 2019, “no eliminar a Al Qaeda, cosa imposible e incosteable, sino garantizar que en esa parte del mundo no se desarrollaría un actor con el potencial de aumentar su poder de manera que luego se convirtiese en un enemigo realmente peligroso”, entonces la estrategia se habría cumplido, incluso perdiendo la guerra. Pero en mayo dije que: “si EE.UU. sale de Afganistán sin garantizar dicho equilibrio, vicioso pero finalmente equilibrio, entonces efectivamente “perdió”. No sabemos si el acuerdo entre Trump y los talibán incluyó el compromiso de estos de no apoyar a Al Qaeda y restringir sus ambiciones a Afganistán, cosa difícil de creer porque las implicaciones de la retoma de Afganistán tendrá efectos en Irán, Turkmenistán, Uzbekistán, Pakistán, India, Rusia y hasta China.

Pero los verdaderos perdedores en Afganistán serán sus pobladores, y como escribí en 2019: “Que los dioses protejan a Afganistán, especialmente a las mujeres que quedarán nuevamente bajo la dictadura de los talibán”. A Trump eso no le interesaba, y a Biden tampoco porque no puede exonerarse diciendo que “tenía las manos atadas” por lo que su predecesor había acordado con los talibán es hipócrita, pues desde el primer día su gobierno ha desconocido acuerdos previos de Trump. El solo hecho de no haber aplazado el retiro hasta final del año, porque incluso en el siglo XXI las guerras se siguen peleando en primavera y verano, hubiera tal vez reducido el efecto atroz de la reconquista talibán.

Ya llegan los primeros reportes de la masacre. Un evacuado de Kunduz dice que los talibán decapitaron a su hijo: “Lo tomaron como si fuera una oveja y le cortaron la cabeza con un cuchillo y la tiraron”, y la comisión “cultural” de los talibán emitió una carta exigiendo a todos los imanes y mulás de las zonas capturadas que proporcionen una lista de niñas mayores de 15 años y viudas menores de 45 años que se casarán con combatientes talibán

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