x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

La caída de la Casa de Fugger

A menudo, incluso entre los economistas liberales, se comete el error de asegurar que son las clases medias y las pequeñas y medianas empresas las que sufren el intervencionismo estatal y los efectos globales del socialismo.

25 de enero de 2024
bookmark
  • La caída de la Casa de Fugger
  • La caída de la Casa de Fugger

Por Humberto Montero - hmontero@larazon.es

Nadie conoce al hombre más rico del mundo. De hecho, sería imposible dar con quien atesora una fortuna equivalente a la de Elon Musk, Bernard Arnault y Jeff Bezos juntos, más que nada porque habría que desenterrarle. Y es que Jakob Fugger (1459-1525) dispondría hoy de una fortuna de unos 400.000 millones de euros, según su biógrafo y experiodista del Wall Street Journal Greg Steinmetz.

Voy a hablarles de Milei y de su triunfo en Davos, pero permítanme antes este arabesco.

Volvamos a Jakob. El mercader y banquero, llamado a la vida religiosa, se hizo con el negocio familiar desde que, en 1487, a cambio de un gran préstamo al archiduque Segismundo de Habsburgo, logró la concesión de las minas de plata del Tirol.

En 1498, acaparó el monopolio del cobre cuando vendió en Venecia, a un precio inferior al del mercado, un inmenso cargamento procedente de Hungría. Hundió así a sus rivales en el mercado del cobre y se granjeó la enemistad de los Medicci.

De vida austera, los Fugger no alcanzan la fama de sus rivales venecianos ya que de su altruismo apenas se conoce el proyecto de viviendas sociales que creó Jakob en Augsburgo, su ciudad natal, y que sigue siendo conocido porque quienes viven allí pagan un alquiler de un euro al año.

Pero si por algo fueron conocidos los Fugger es por ser los banqueros del Imperio español. En 1519 Jakob financió la elección de Carlos V como emperador del Sacro Imperio Germánico con medio millón de florines. A cambio, Carlos V ofreció las rentas de las minas de plata de Guadalcanal (Sevilla), las de mercurio de Almadén (La Mancha) y las rentas de los maestrazgos, los inmensos territorios que controlaban las órdenes militares. También lotes del oro y la plata de las Indias.

Nacía así la deuda externa a lo bestia.

Los Fugger, con negocios en cuatro continentes, fundaron la primera multinacional del mundo, abarcando desde el sector financiero al comercial o el industrial. Contaban, para ello, con sedes en las “cities” de la época: Amberes, Lisboa, Venecia, Roma y, desde 1605, en la nueva capital del Imperio, Madrid.

El sucesor de Jakob fue su sobrino Antón Fugger (españolizado a Fúcar), nacido en 1493. Antón se convirtió en el banquero tanto de Carlos V como de su hijo Felipe II y en su mayor apoyo para la Contrarreforma.

Sin embargo, el coste de mantener un Imperio donde no se ponía el Sol y las guerras europeas llevaron a la bancarrota de 1557. Felipe II suspendió pagos tras agotar la Hacienda castellana y renegoció la deuda consolidada, lo que les hizo perder a los Fugger 4 millones de florines, finalmente saldados con una pérdida del 40%. Con el hundimiento de la economía de la Corona, la familia cayó en quiebra.

A menudo, incluso entre los economistas liberales, se comete el error de asegurar que son las clases medias y las pequeñas y medianas empresas las que sufren el intervencionismo estatal y los efectos globales del socialismo, el sistema que insiste en exprimir a impuestos al pueblo (como Felipe II) para financiar políticas sociales y planes de estímulo que solo generan más deuda, más gasto público y más impuestos. Por contra, las multinacionales se apañan como pueden gracias a su músculo y escapan de este espiral empobrecedora.

Pero no es así. Cuando la deuda pública asfixia a la mayoría de los estados del mundo, nadie se salva y, como los Fugger, hasta las multinacionales comienzan a sufrir la voracidad del Estado.

Por eso, el discurso de Javier Milei en Davos ha triunfado, multiplicando por 40 el número de visualizaciones respecto al del socialista Pedro Sánchez. Porque ya sabemos a dónde nos lleva el socialismo, a la bancarrota y al control de la sociedad por la clase política, sea de izquierdas o derechas.

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD