<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

Frente al espejo de AMLO

AMLO ha reformulado la teoría marxista. Desde su punto de vista, el origen de la acumulación del capital y la desigualdad no es el robo del plusvalor al trabajador por parte del burgués empresario. La verdadera razón de dicho desequilibrio desbordado es la corrupción del Gobierno.

01 de diciembre de 2023
bookmark

Por Juan Carlos Manrique - jcmanriq@gmail.com

Andrés Manuel López Obrador – AMLO – autodefinido como un líder de izquierda, es el actual presidente de México, desde el 2018. En los albores de su último año de mandato, estoy seguro de que su obra de gobierno, con todos los asteriscos, con todas las luces y sombras, será un referente para lo que suceda en Colombia. ¿Por qué?

Porque los datos de su gobierno, más allá de lo que dicen sus detractores de oficio y sus fanáticos incondicionales, confirman, que sumas y restas, es un modelo que ha funcionado. Así lo reconocen las encuestas. Acordémonos que para cada encuesta existe siempre otra encuesta. En este caso particular, diferentes encuestas sitúan a AMLO con un nivel de aprobación promedio del 70%. Con el sol a sus espaldas, este 70% de aprobación, es de los más altos del mundo y del continente.

No nos digamos mentiras. Muchos quisieran tener este nivel de aprobación. Máxime cuando existe una hipótesis mil veces comprobada: cuando se pierde la aprobación es muy, pero muy difícil recuperarla. ¿Dónde podría estar la clave? En mirar con cuidado lo que ha pasado en México durante el gobierno de AMLO. A partir de un estilo de liderazgo muy especial, varias cosas me han llamado la atención.

La primera. Para muchos observadores, AMLO ha reformulado la teoría marxista. Desde su punto de vista, el origen de la acumulación del capital y la desigualdad no es el robo del plusvalor al trabajador por parte del burgués empresario. La verdadera razón de dicho desequilibrio desbordado es la corrupción del Gobierno. En palabras de AMLO, “hemos reafirmado nuestra hipótesis principal de que la corrupción era la causa principal de la desigualdad económica y social”. Bueno, bueno. Es una hipótesis gorda y profunda.

La segunda. Lo que AMLO ha denominado el “humanismo mexicano”, tiene un enfoque bien interesante. Su mantra ha sido, por el bien de todos, primero los pobres, primero los más vulnerables. No es un mensaje contra nadie. Es un mensaje positivo que se traduce en profundizar la democracia y la justicia social. Y no en profundizar los odios ni exacerbar las confrontaciones entre los ciudadanos.

La tercera. Es percibido como un gobierno austero y honesto. Con los políticos uno nunca sabe, pero tirios y troyanos, más o menos están de acuerdo en esto. No llegó AMLO a saquear el Estado mexicano. AMLO llegó a construir un modelo de gobierno efectivo y de largo plazo. Serán los mexicanos quienes lo refrenden o no en las próximas elecciones.

Y la última. Un gobierno práctico con ejecuciones concretas. Ha defendido y reforzado la relación comercial con los Estados Unidos, ha fortalecido la autosuficiencia energética, ha ejecutado cuantiosas inversiones en infraestructura, ha generado un clima de confianza con los empresarios, para que la economía crezca de la mano del empleo formal. Ha reducido la pobreza, ejecutando, entre otros, programas sociales bien focalizados y ha defendido con gran criterio su programa de cuarta transformación. Y la lista continúa. Claro, como en todo gobierno, con aciertos y errores. Enhorabuena por México. ¡Viva México!

Sigue leyendo

Te puede Interesar

Regístrate al newsletter

Acepto el tratamiento y uso del dato Personal por parte del Grupo EL COLOMBIANO*