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Columnistas | PUBLICADO EL 05 marzo 2015

Crisis del arte

PorPascual Ruiz Uribepascualruizuribe@gmail.com

Como artista plástico centraré esta columna en la larga crisis que nuestro sector tiene en Colombia.

Hacemos parte de las bellas artes empleando las técnicas de escultura, pintura, dibujo y grabado. Como su nombre lo indica, es el arte de modelar algo. No es lo mismo artes plásticas que artes visuales.

La sociedad ha sido cicatera con las diversas manifestaciones artísticas y desde el momento que se mezclaron artes plásticas con artes visuales este comportamiento se ahondó.

Los artistas plásticos somos individualistas, requerimos largas horas de dedicación y en general lo debemos realizar en solitario, lo que conduce a no consolidar asociaciones gremiales estables que representen nuestro pensamiento. Esto ha provocado que desaparezcamos de los programas de apoyo y promoción de las diversas entidades públicas.

Otro aspecto delicado nace con la Ley 100 de 1993, que buscando una regularización del empleo, instituyó unas normas totalizantes, desconociendo la calidad atípica de los artistas. Cualquier apoyo oficial, llámese beca, premio, estímulo a la cultura, exige la presentación de la planilla de cotización a la seguridad social de el último año, ignorando que los artistas profesionales trabajan por su cuenta, sus ingresos son difíciles, haciendo imposible cotizar a la seguridad social y por ende descalificándonos para estas convocatorias que quedan a disposición de personas empleadas, quienes hacen prácticas artísticas ocasionalmente y que por su condición de asalariados no requieren estos apoyos para ejecutar sus escasas obras de arte.

La individualidad y apatía proselitista de la mayoría de los artistas plásticos ha permitido que otras personas direccionen las políticas estatales y de la empresa privada para promoción y estímulo a las artes plásticas, hacia sectores que no representan esta actividad de las bellas artes, entregando su realización a galerías y curadores de arte que escogen y determinan lo que el artista plástico debe hacer y ellos presentar su propuesta artística visual, mas no de artes plásticas.

Las bellas artes son manifestaciones elitistas, esto se ha reducido en muchos países con planes educativos y promocionales, lo cual no ocurre en Colombia, entre otras razones, por la pobreza cultural de quienes dirigen estas áreas. La educación artística en los colegios la realizan personas que no son artistas, su sensibilidad está direccionada hacia otros campos de la cultura y han alejado a los jóvenes de la posibilidad de valorar las artes plásticas. La cátedra de dibujo fue reemplazada por la de estética, ofreciendo un panorama muy amplio a los alumnos confundiendo su sensibilidad artística.

Los criterios de nuestra sociedad se han empobrecido, poniendo en manos de extraños la escogencia de obras de arte con conceptos como: deben salir con la decoración minimalista, con el tapizado de los muebles, el color de las cortinas. Habiendo perdido el gusto por la contemplación de la obra de arte y su colección.

Bogotá crece, realizan cinco ferias de artes plásticas con buena acogida del público. Medellín ha realizado cuatro versiones de Viarte y el pasado año la primera de Art Medellín. Se espera apoyo decidido de la Secretaría de Cultura Ciudadana.

Si quiere más información:

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