La cadena SER de España informó que el mayor fabricante de preservativos del mundo anunció un incremento de precios en sus productos, incluidos lubricantes, debido a los efectos de la guerra en Irán sobre los costos de producción.
Karex, responsable de cerca del 20% de la producción global de preservativos, advirtió además que podrían presentarse nuevos aumentos si el conflicto se prolonga. Según explicó su director ejecutivo, Goh Miah Kiat, en declaraciones a Reuters, desde finales de febrero la compañía ha enfrentado un encarecimiento generalizado de insumos clave.
“Desde el caucho sintético y el nitrilo, hasta materiales de embalaje como plástico y aluminio, así como el amoníaco y la silicona, todos han subido de precio”, indicó el directivo.
El cierre del estrecho de Ormuz ha elevado los costos energéticos y logísticos, afectando toda la cadena de valor: desde la fabricación hasta el transporte. Las plantas de Karex, ubicadas en Malasia y Tailandia, operan en una región especialmente expuesta a los efectos del conflicto.
Impacto global y riesgos para la salud pública
Karex produce más de 5.000 millones de preservativos al año y abastece tanto a marcas comerciales como Durex y Trojan, como a sistemas de salud pública y programas internacionales, incluidos los gestionados por Naciones Unidas.
Además de preservativos, la empresa fabrica guantes de látex, catéteres y otros insumos médicos. El alza de precios, sumada a incrementos en materias primas sintéticas reportados por otros fabricantes, podría limitar el acceso a estos productos, especialmente en países en desarrollo.
CNN también reportó que el encarecimiento del “sexo seguro” es una posibilidad real si persisten las disrupciones en las cadenas de suministro globales. Goh reiteró a Reuters que la compañía no tiene otra opción que trasladar los mayores costos a los clientes.
Cuellos de botella logísticos y presión en materias primas
El conflicto ha generado retrasos en envíos y acumulación de inventarios en tránsito. “Estamos viendo muchos más condones en barcos que aún no han llegado a su destino, pero que son muy necesarios”, afirmó el CEO.
Aunque Karex asegura contar con inventarios suficientes para varios meses, la incertidumbre persiste. Economistas advierten que el aumento de los costos energéticos podría reducir el consumo y afectar la producción global.
Más allá del petróleo, el impacto se extiende a derivados clave como la nafta —usada en empaques—, el aceite de silicona y el amoníaco, todos esenciales en la fabricación de preservativos.
En este contexto, el conflicto en Medio Oriente no solo presiona los mercados energéticos, sino que también amenaza el acceso a productos básicos para la salud pública a nivel mundial.