El precio de la gasolina corriente ya cerró la brecha que lo distanciaba de la tarifa internacional, y aun así vendrían por lo menos dos incrementos más para cerrar el hueco financiero ocasionado por concepto del subsidio a los combustibles.
La fórmula para calcular el valor arroja que, en promedio, el galón internacional se está moviendo cerca de los US$2,11, o sea, en unos $8.558 colombianos, monto que, según explicó Julio César Vera, director de Xua Energy, debería ser el ingreso al productor.
Lo cierto es que con el reciente ajuste de $600, ese ingreso al productor ronda los $9.914, y eso se traduce en que el precio de la gasolina en Colombia ya está por encima del promedio global.
Sin embargo, cuando el Ministerio de Hacienda comunicó el aumento para noviembre, corroboró que la idea es seguir mermando el impacto financiero que provocó el subsidio a los combustibles; que el año pasado dejó un hueco de $36,7 billones y este año sería de $17,8 billones, aunque casi un 80% de ese saldo rojo lo pondrá el diésel.
¿Para que subir más?
El director de Xua Energy expuso que los incrementos que vendrían en los próximos meses, muy probablemente, tienen el propósito de generar unas provisiones para sanear las cuentas del Fondo de Estabilización de Precios del Combustible (FEPC), con el que precisamente se subsidia el consumo y ha sido el causante de la política de ajuste en los precios.
Dado este escenario, el experto afirmó que sería el momento adecuado para dejar que los precios de la gasolina comiencen a moverse a la par con el mercado externo y dejar de regularlos; de esa manera se evitarían las distorsiones que hoy día generan molestia social.
Además, subrayó que un precio libre garantiza que los agentes del mercado siempre dispongan del producto para atender la demanda y merma la dependencia a Ecopetrol, que bajo la lógica del subsidio, “muchas veces debe salir al mercado a cubrir con deuda los recursos que le dejan de ingresar mientras la nación le paga (...) con descalces que pueden estar entre seis meses y un año sin que le reconozcan ese costo financiero”.
De otro lado, Sergio Cabrales, docente de la Universidad de los Andes, le dijo a La República que este puede ser un momento para cambiar la estrategia de cara al cierre de brechas e hizo notar que “en Colombia se paga casi 20% de impuestos sobre el precio final de la gasolina corriente, mientras que en Estados Unidos se paga solamente 13%”.
Ajustar también el precio del diésel
El Ministerio de Hacienda proyecta que si no se ajusta la tarifa del diésel el saldo negativo para 2024 puede ser de $10,2 billones. En ese sentido, los expertos indicaron que solamente se está haciendo el 50% del trabajo sino se ajusta el valor del ACPM ni es justo que siga aumentando el precio de la gasolina para subsidiarles el pago a los transportadores. En línea con ello, Julio Vera aseveró que la competitividad de un sector económico no puede depender del subsidio al costo de un insumo, especialmente porque el aumento del combustible es una situación generalizada en el mundo.