El consumo de gasolina en las estaciones de servicio ha caído cerca de un 5% en medio de la política de ajustes que el gobierno viene aplicando desde octubre del año pasado.
Así lo indicó Raúl Núñez, presidente de la Confederación de Distribuidores Minoristas de Combustibles y Energéticos (Comce), gremio que agrupa a 2.300 de las 6.200 estaciones registradas en todo el país. Además, manifestó que al ser quienes ofrecen la atención final a los consumidores, en muchas ocasiones absorben el descontento social de quienes creen que son ellos quienes están aumentando el galón de combustible.
Sin embargo, Núñez enfatizó en que los distribuidores navegan entre un mercado regulado y las ganancias tienen un límite. Según dijo a Semana, el aumento de la gasolina no implica tener utilidades adicionales, “que en este momento están en $956 por galón en las ciudades con libertad regulada. Por eso, en Bogotá, por ejemplo, si bien el precio de referencia es hoy de $13.700, se pueden encontrar estaciones de servicio que venden a 13.400 o 13.300, pues el minorista juega con ese margen para no perder clientela”.
Apuntó que se cree que los incrementos en la gasolina nunca impactan a los distribuidores porque no existe un producto sustituto más barato y los conductores tienen que comprar a pesar de los elevados precios. No obstante, remarcó que en el último trimestre se presentó la mencionada merma del 5% en el consumo.
La actual política de ajuste tiene como objetivo cerrar el hueco que el subsidio a los combustibles le abrió a las finanzas de la Nación, toda vez que el saldo rojo de ese gasto llegó a los $36 billones al cierre de 2022 y varios expertos han argumentado que el auxilio al precio de los combustibles es una ayuda estatal mal focalizada porque no le llega a una capa de la población realmente vulnerable.
A pesar de que los centros de pensamiento como Fedesarrollo y el Comité Autónomo de la Regla Fiscal han señalado que subir el precio de la gasolina es una medida correcta, no deja de ser impopular y los líderes de los motociclistas han defendido que la gran mayoría de ellos no tienen altos ingresos.
Por su parte, el presidente de Comce igualmente señaló que el impacto de los incrementos no es igual en todo el país y particularmente puede ser más profundo en el Suroccidente, región que por este motivo puede sufrir una pérdida de competitividad, dado que el oleoducto de abastecimiento llegan hasta Yumbo y lo que se surte para Cauca y Nariño va en carrotanque, incrementando los costos.
“El precio de referencia en Yumbo está como en $13.900, lo que la convierte en una de las gasolinas más costosas del país. Y si a eso se suma el flete hasta Cauca, pues encarece más el combustible, que además se ve afectado por los problemas de la vía Panamericana, los bloqueos, los derrumbes, etc.”, puntualizó.