Alberto Carrasquilla fue ministro de Hacienda en dos oportunidades: en el primer gobierno de Álvaro Uribe Vélez (2003–2007) y en el de Iván Duque (2018–2021). También fue decano de Economía en la Universidad de los Andes y líder en investigación en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Washington.
Sin embargo, reconoció que, de toda su carrera, el momento más difícil fue su segundo periodo en el Ministerio de Hacienda, durante la presidencia de Duque, debido a la pandemia que dejó al país paralizado, afectó a varias empresas y aumentó aún más la brecha de informalidad que de por sí ya es alta.
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La pandemia dejó un déficit fiscal de 7,1 % del PIB en 2021, uno de los más altos en la historia del país, puesto que el Gobierno debía buscar alternativas para atender al sector salud y proporcionar vacunas a toda la población, entre otros factores sociales que desencadenaron una crisis que, para varios expertos, fue bien manejada.
Para ese entonces, Carrasquilla vio necesario implementar una reforma tributaria llamada Ley de Solidaridad Sostenible, destinada a subsanar una tercera parte de ese hueco fiscal. La propuesta buscaba recaudar en poco tiempo entre $23.4 billones y $26.1 billones de pesos, por lo que impactaría a la clase media, ya que se pretendía ampliar el número de contribuyentes, gravar con IVA productos que antes no lo tenían, reducir impuestos a empresas como las mipymes, entre otros aspectos.
Cinco años después, Carrasquilla comprendió que tal vez no fue un buen momento para presentar la propuesta que probablemente habría pasado en comisiones, pero que en plenaria habría generado un “despelote”. Esto, sin contar que la pandemia no solo dejó a miles de personas sin empleo, sino que también afectó la salud emocional y desencadenó lo que hoy se conoce como el “estallido social”.
En una entrevista con Andrés Acevedo, en su pódcast Atemporal, el exministro afirmó que, aunque hubo protestas que se extendieron durante varias semanas y que contribuyeron a que se retirara la reforma, también había personas que no sabían por qué marchaban, mientras otras decían que era “por la reforma pensional” cuando ni siquiera había una propuesta de eso en ese momento.
“Al presidente Iván Duque le hicieron la vida muy difícil y la pandemia no ayudó mucho. Y saliendo de la pandemia me propuse mostrar la idea con algunos puntos que se hubieran podido discutir... pero el país no estaba preparado. La propuesta que hice fue muy mal recibida. Cuando el presidente decidió retirarla, en ese momento dije que se me había acabado el tiempo en el ministerio, y ahí salí del Gobierno”, explicó Carrasquilla.
Alberto Carrasquilla asegura ser una persona práctica, basado en las cifras, como es la esencia de los economistas, pero en el ámbito social había un factor que le jugaba en contra en ese momento.
“Si se le hubiera dado la oportunidad al Gobierno de explicar la reforma en el Congreso, habría servido para dejar una bandera plantada. Yo estaba preparado para ese debate y tenía los guantes puestos para una pelea”, expresó
“El estallido social fue un episodio abrupto y grande de un proceso sistemático que se venía escalando. La gente que salía a protestar ni siquiera había leído la reforma tributaria. Yo veía avisos que decían ‘no a la reforma pensional’ y cosas por el estilo. Ahí hubo mucho más emoción en la forma en que estaban protestando que un análisis cuidadoso de la propuesta”, agregó.
Respecto al punto del IVA en la reforma, Alberto Carrasquilla explicó que había un mecanismo para compensar ese pago a la población más vulnerable, pero que eso tampoco se discutió. “Nosotros no somos filósofos, somos prácticos y queríamos hacer práctica política”.
“No me arrepiento de haber llevado la reforma al Congreso. No me arrepiento para nada. Hay un problema: muy poca gente paga impuestos en Colombia y están muy mal distribuidos. En los países avanzados, el impuesto de renta es mucho mayor como proporción del PIB y el 80 % lo pagan las personas naturales. Pero en Colombia es dos puntos más bajo del PIB que en los países avanzados y el 80 % lo pagan las empresas”, concluyó.