Juanchi Vélez, gerente y fundador de 3 Cordilleras, convirtió una apuesta que muchos consideraban una locura en una de las principales cervecerías artesanales de Colombia.
A sus 18 años, la compañía avanza en una nueva etapa: concentra su producción en Bogotá y transforma la antigua fábrica de Medellín, en el barrio Perpetuo Socorro, en Estación Central 3 Cordilleras, un espacio con restaurante, bares, música, eventos y un museo.
En entrevista con EL COLOMBIANO, Vélez repasa la historia de la empresa, habla sobre el crecimiento del mercado cervecero artesanal y explica por qué la innovación y la capacidad de adaptarse serán claves para el futuro del negocio.
¿Cómo nació 3 Cordilleras y qué lo llevó a crear una cervecería artesanal en Colombia?
“Soy un hombre de 55 años. Hace 30 años me casé y me fui a vivir a Estados Unidos. En esa época, el mundo parecía más lejano y lo que existía allá no era tan conocido en Colombia. Probé las cervezas artesanales, me enamoré de ese mundo y empecé a investigar. Busqué trabajo en una cervecería artesanal, pero inicialmente no me quisieron contratar. Trabajé cinco meses gratis para aprender y después estuve cinco años y medio con ellos.
Durante ese tiempo venía a Colombia en vacaciones y les proponía a varias personas que montáramos una cervecería artesanal. Todo el mundo me decía que era una locura, pero yo quería hacerlo. Nunca conseguí a alguien que se sumara al proyecto.
Después de cinco años y medio, cuando creía que me iba a quedar a vivir en Estados Unidos con mi esposa, monté una agencia de publicidad para el mercado hispano. Al año me di cuenta de que eso no era lo que quería hacer con mi vida. Entonces le dije a mi esposa: ‘Vámonos para Colombia, busquemos inversionistas y hagamos una cervecería’.
Ella me decía que nunca había sido capaz de conseguir la plata, pero yo le insistí en que buscáramos. Encontré 45 socios que invirtieron conmigo para montar 3 Cordilleras. En diciembre de 2007 regresamos a Colombia con nuestros tres hijos y creamos la empresa.
3 Cordilleras es la primera cervecería artesanal de Medellín y la tercera en orden de fundación entre las cervecerías artesanales de Colombia”.
¿Cómo ha evolucionado la compañía desde su creación?
“Hace ocho años, después de mucha lucha, le vendimos 3 Cordilleras a Central Cervecera de Colombia. Desde entonces me convertí en gerente y, gracias a Dios, pude devolverles a los socios su inversión y un poco más.
Hoy estamos cumpliendo 18 años. Hemos llegado a la mayoría de edad empresarial y queremos celebrarlo. Este 17 de octubre vamos a hacer una fiesta de cumpleaños en la que presentaremos varias novedades, entre ellas dos cervezas de temporada, dos IPA que están deliciosas.
Pero hay otra noticia muy importante: estamos transformando el espacio donde nació esta historia. Hace dos años tuvimos que cerrar esa fábrica porque construimos una planta más grande en Bogotá. Desde el principio, 3 Cordilleras ha querido ser una marca nacional y no solamente una cervecería de Medellín. Esa visión está presente desde nuestro nombre y nuestro origen”.
¿Qué planes ejecuta en la antigua fábrica de Medellín, ubicada en el barrio Perpetuo Socorro?
“Cuando cerramos la fábrica nos preguntamos qué hacer con esa historia. La planta está en Perpetuo Socorro, un proyecto de ciudad muy bonito. Hace 18 años no sabía que el sector iba a evolucionar de esta manera. Simplemente escogí ese lugar porque es muy central y quería facilitarles la llegada a las personas que venían a conocer la cervecería.
Quedaba cerca del metro, y facilitaba la llegada de la gente de El Poblado, de Bello y de otros sectores de la ciudad.
Allí ofrecíamos recorridos para que la gente conociera el mundo de la cerveza artesanal. Por eso decidimos que, en lugar de cerrar una historia, íbamos a construir un museo y mantener viva esa experiencia.
Estamos terminando de construir un restaurante, dos bares y un espacio para eventos con capacidad para más de 300 personas, todo dentro de una fábrica de cerveza. Recientemente tuvimos una semiinauguración y estamos apostándole a crear un lugar de ciudad impresionante.
Decidimos llamarlo Estación Central 3 Cordilleras. No queremos alejarnos de nuestra marca. Nos parece que una estación central representa un lugar al que llega todo el mundo, donde pasan muchas cosas y confluyen distintas experiencias. Es un nombre que representa muy bien lo que queremos construir”.
¿Cómo queda estructurada la operación de 3 Cordilleras entre Bogotá y Medellín?
“En 2020 decidimos que la compañía se estaba viendo demasiado local. Aunque vendíamos en muchas partes de Colombia, nuestra identidad paisa hacía que nos percibieran como una marca muy regional. También nos estábamos quedando cortos en capacidad de producción en Bogotá.
Por eso construimos una planta más grande en la capital, con mayor capacidad y una proyección nacional. En 2024 nos dimos cuenta de que era mejor concentrar la producción en Bogotá. Desde el punto de vista productivo, no necesitábamos mantener dos fábricas.
Además, una de nuestras cervezas, la Rosada, que ha sido un éxito, ya se produce en la planta de Central Cervecera de Colombia y no en la fábrica de 3 Cordilleras. Lo decimos abiertamente. Eso también cambia las necesidades de producción.
Así que decidimos cerrar la fábrica de Medellín como centro productivo, pero no abandonar el espacio. Queremos seguir ofreciendo una experiencia alrededor de la cerveza artesanal, con un restaurante, bares, música y otras actividades. La idea es que la gente pueda conocer y disfrutar todo lo que estamos construyendo allí”.
¿Qué volumen produce actualmente 3 Cordilleras?
“3 Cordilleras se consolida hoy como la marca de cerveza artesanal más grande de Colombia, alcanzando una participación del 48% del mercado. Proyectamos alcanzar a fin de año más de 55.000 hectolitros. El mercado de cerveza artesanal en Colombia representa apenas 0,5% del mercado cervecero. Es diminuto, aunque en los últimos cinco años se ha duplicado o triplicado.
Hoy 3 Cordilleras es la microcervecería más grande de Colombia. Ya superamos a BBC y a otras compañías del segmento”.
Si el mercado de cerveza artesanal representa apenas 0,5% del total, ¿cuántos competidores hay actualmente en Colombia?
“Es una maravilla ver cuánto ha crecido este mercado. Cuando empecé con esta historia, las primeras tres cervecerías artesanales fueron Bogotá Beer Company, 3 Cordilleras y Apóstol.
En este momento hay más de 200 microcervecerías en Colombia. Son empresas pequeñas que operan en dimensiones muy diferentes a las de compañías como Bavaria y Central Cervecera. Se trata de nichos de mercado bastante reducidos.
Hace poco se celebró el Oktoberfest frente al Jardín Botánico, donde participaron más de 60 microcervecerías, todas colombianas. Fue una muestra de la diversidad y el crecimiento que ha alcanzado el sector”.
Hace 18 años, cuando comenzó 3 Cordilleras, en Medellín predominaba la cerveza Pilsen. ¿Qué le hace pensar que aquella apuesta no era una locura y que hoy puede sentirse orgulloso de lo que ha construido?
“Hace poco tuvimos en 3 Cordilleras una reunión con 90 jueces internacionales, de los cuales 45 son colombianos y los otros 45 vienen del resto del mundo. Fueron a conocer el restaurante y los bares que estamos construyendo, y me decían: ‘Juanchi, te enloqueciste. ¿Cómo así que vas a hacer un restaurante en una fábrica? Estos tanques son costosísimos y vos los cortaste e hiciste una mesa en uno que puede valer $75 millones’.
Yo decía: ‘Estoy volviendo a hacer lo mismo que hice hace 18 años’. Es como si otra vez nadie me entendiera.
Lo primero que hay que aclarar es que esto no es un derroche de plata. Esa fábrica ya se utilizó y toda esa inversión ya cumplió su propósito. Hoy hay 150 microcerveceros colombianos haciendo esto, gracias a que alguien al principio abrió un camino. Nosotros fuimos uno de los que pusimos las primeras semillas.
Siento un orgullo enorme y una felicidad muy grande. A mis 55 años, es como poder estar tranquilo con la vida y decir: ‘Se logró’. Y ojo, hay muchos cerveceros que están quebrados y a otros les va mal. No es necesariamente una celebración del éxito económico, sino de que hay gente que hace lo que le gusta, que puede hacerlo y que vive tranquila haciéndolo. Ese es mi sentimiento”.
¿Cuándo estará a plena operación Estación Central?
“En este momento hay un bar abierto que se llama Hi-Fi, dedicado a la alta fidelidad del sonido.
El restaurante ya está listo y queremos operarlo lentamente, porque necesitamos que los meseros aprendan bien cómo explicar cada cosa.
El espacio para eventos ya se inauguró y ya se realizó un festival de música muy grande. El cuarto establecimiento abrirá, aproximadamente, a principios de noviembre. Así que todo está entrando en funcionamiento por etapas.
Además, este sábado, 17 de octubre, cuando 3 Cordilleras cumple años, tendremos un evento especial”.
¿En qué consisten las cervezas de temporada que están presentando?
“Las IPA, sigla de India Pale Ale, son un estilo de cerveza que durante los últimos 20 años se ha convertido en uno de los más emblemáticos de los cerveceros artesanales. Su característica es que tienen mucho lúpulo, lo que les da un sabor muy amargo.
Hicimos dos versiones para mostrar una IPA muy tradicional, como la que se elaboraba hace muchos años. Una es la IPA verde, una cerveza clásica que en el año 2000 era considerada una de las más modernas. Quisimos recuperar ese estilo tradicional de hace 26 años.
La otra es la IPA roja, que tiene muchísimo lúpulo, pero también una cantidad importante de malta. Eso permite equilibrar el sabor: aunque es una cerveza muy amarga, el dulzor de las maltas la hace más balanceada. Esas son las características principales de las dos cervezas”.
¿Durante cuánto tiempo estarán disponibles estas cervezas de temporada?
“Durante dos o tres meses. La idea es mostrarles a los consumidores tradicionales que existen muchos otros estilos de cerveza y motivarlos a seguir explorando cosas nuevas”.
¿Cuál es su consejo para los emprendedores de Antioquia?
“Me da un poco de miedo dar una respuesta, pero tengo un hijo que es músico y su mamá y yo le decimos que haga lo que le guste en la vida. El dinero y el éxito pueden llegar o no, pero hacer lo que a uno le gusta lo acerca más a la felicidad.
Mi consejo, aunque pueda parecer una locura, es que hagan lo que les gusta, que se esfuercen por ello, que lo hagan bien, con disciplina y con amor. No deberían ir en contra de lo que les gusta ni tratar de ser médicos si no quieren serlo, o abogados si esa no es su vocación”.
¿Qué está pensando para los 20 años de 3 Cordilleras?
“Por ahora estamos concentrados en que nos vaya bien con Estación Central. Es un reto muy difícil y se convirtió en una nueva locura.
Necesitamos que Medellín conozca este proyecto porque hay muchas presiones económicas entre los socios. Me dicen: ‘Juancho, otra vez, cuando ya habías logrado estar tranquilo, te metiste en esta intranquilidad’.
Tenemos que trabajar muy duro para que Estación Central logre transmitir lo que la marca 3 Cordilleras ha querido expresar: mostrar esta historia, este museo y esta música.
En este momento estamos trabajando con Medellín, con los músicos, los artistas y el Perpetuo Socorro para contribuir a ese cambio de ciudad. Después veremos qué sigue. Creo que no será para los 20 años, sino para los 25 o los 30, o quizá para que otra persona continúe con esto”.
El mercado de la cerveza artesanal todavía es pequeño, pero cada vez hay más opciones de bebidas. ¿Cómo puede seguir expandiéndose la microcervecería ante el auge del vino y de otras opciones, como el agua y los batidos?
“Quiero precisar lo que dije: el mercado es pequeño si se mira en su dimensión general, pero es importante entender que se ha multiplicado cientos de veces desde hace 18 años. Antes prácticamente era cero. Claro, multiplicar algo por cero es muy fácil, pero hoy tenemos un volumen importante, hay disponibilidad y existen lugares donde encontrar estos productos. Creo que el espacio para crecer sigue siendo muy grande.
Tu pregunta también plantea algo interesante: hay personas que ya no quieren tomar alcohol o prefieren hacer otras cosas, y eso también es positivo y saludable. Vendrán otros productos: algunos serán cervezas y otros serán bebidas diferentes.
Por ejemplo, hace unos 10 o 12 años inventamos una cerveza rosada. Al principio, la gente me decía: ‘Esto es una locura, Juanchi, ¿por qué estás haciendo cerveza afrutada?’. Hoy, el 70 % de las ventas de 3 Cordilleras corresponde a esa cerveza afrutada, que tiene menos alcohol.
Seguramente llegarán cervezas sin alcohol y otras bebidas. Tendremos que adaptarnos al mercado y desarrollar productos nuevos. Hoy los jóvenes están trabajando con inteligencia artificial y el mundo está cambiando. Nosotros también tenemos que sumarnos a esa transformación y no quedarnos obsesionados con que todo tenga que ser de una manera determinada.
Creo que existe mucho potencial de crecimiento, pero también debemos estar abiertos a entender qué está pasando, qué quiere la gente y cómo podemos adaptarnos a esas necesidades”.