La noticia de que el Metro de Medellín comenzó la demarcación de espacios especiales para que las personas que llegan a sus estaciones y que abordan los trenes en sillas de ruedas puedan usarlos con mayor comodidad le generó alegría a Rocío Arango, una profesional al servicio de Ruta N que utiliza con frecuencia este sistema de transporte.
Rocío acepta que la gente normalmente hace todo lo posible por ayudarles a personas con necesidades especiales de locomoción como ella, pero eso se hace más difícil de advertir, sobre todo en las horas pico cuando los tumultos son impresionantes y esa será una circunstancia en que será especialmente útil lo que ahora se está anunciando.
En su caso, para acceder a los barrios altos en desarrollo de labores educativas se le precisa realizar transbordos entre el Metro, Metroplús, el tranvía y el Metrocable.
“Me toca durito, sobre todo cuando no puedo esquivar que sea en horas pico. En esos momentos, la estación San Antonio es horrible porque hay muchísima gente”, apunta.
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Desde inicios de este mes empezaron a instalar las señales en las plataformas de abordaje de varias estaciones y en las puertas de diez trenes de la línea A, con el fin de que, al verlas, los demás pasajeros les den prioridad a quienes tienen alguna discapacidad física.
Al saberlo, Rocío no solo piensa en el beneficio para los que van en sillas de ruedas sino, especialmente, para los adultos mayores y para los que se apoyan en bastones o que utilizan caminadores y que son menos visibles.
“Realmente el Metro estaba en mora, porque esto ya existe en muchos países. En España, por ejemplo, los montan en una plataforma para subirlos”, apuntó.
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La señalética comprende adhesivos con el símbolo de accesibilidad universal, acompañado de la frase “Espacio preferencial, déjanos pasar”. Por lo pronto ese material lo han ubicado en las partes cercanas a las plataformas de abordaje cercanas a los sitios donde llegan los vagones en las estaciones de Niquía, Bello, Tricentenario, Hospital, Prado, San Antonio, Exposiciones, Industriales, Poblado e Itagüí. Pero fuera de eso, las calcomanías con el mismo mensaje están en las puertas y el piso de 10 trenes.
Así, entra a complementar las señales dentro de los trenes, que existen ya hace varios años para indicar los espacios preferenciales para personas con discapacidad.
La prueba piloto fue el resultado de discusiones y talleres en los que participaron 25 personas en condición de discapacidad, procedentes de diferentes municipios del Valle de Aburrá.
Estará acompañada de una campaña para que los usuarios consuetudinarios del sistema de transporte masivo entiendan la importancia de respetar esos espacios preferentes. El principio de esa concienciación son dos activaciones en las que participan personas con discapacidad, una de las cuales se hizo ayer, y otra tendrá lugar este jueves 21 de marzo, en horas pico de la tarde, con el fin de evaluar la reacción de los pasajeros. Pero además, habrá refuerzo con funcionarios del Metro y guías educativos.
“La gente normalmente es muy querida, pero cuando uno entra al vagón es mucho más difícil moverse en silla de ruedas porque casi que hay que atropellar a las demás personas, así que tener un mejor espacio va a mejorar eso”, apuntó Rocío.
De acuerdo con Rocío, ahora es importante aumentar los esfuerzos para garantizar la accesibilidad universal, sobre todo cuando se acercan proyectos de ampliación del sistema con el Tren de Cercanías y el Metro de la 80.