A través del Inder Medellín, el empresario del oro y presunto financiador de la campaña de Daniel Quintero a la alcaldía de Medellín, Jonhy Jaramillo, solo habría encontrado el mecanismo de sacar plata sino de acrecentar el capital político propio y el de sus aliados.
Caracol Noticias reveló este domingo la entrevista que la exdirectora del Instituto de Deportes y Recreación, Diana Paola Toro Zuleta, le dio a la Fiscalía en febrero de 2024, donde se despacha a hablar sobre la manera como Jaramillo ejercía el manejo real de esa entidad y cómo habrían sacado alrededor de $3.100 millones de su presupuesto.
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Actualmente, Toro Zuleta es acusada por interés indebido en celebración de contratos y peculado por apropiación, por hechos relacionados con convenios interadministrativos con Metroparques cercanos a los $22.000 millones; parte de ellos ejecutados con la firma Cyan Eventos y Logística. Aunque ha pedido que le acepten un principio de oportunidad, aún este no le ha sido definido.
En ese contexto fue que se dieron sus declaraciones ante las autoridades judiciales en las que dijo, entre otras cosas, que fue Jaramillo el que le ofreció a ella el cargo y luego le impuso su equipo de trabajo, incluidos Camilo Londoño y Yuberth Ordoñez, el primero como contratista y el segundo como jefe jurídico.
Según ella, “los negocios eran entre Johny Jaramillo y Daniel Quintero, porque Johny tenía el Inder y Daniel Quintero tenía Metroparques, que era con quien se estaban haciendo todos los contratos interadministrativos”.
Los interadministrativos eran una modalidad de contratos y convenios que permitían evadir los concursos públicos y asignar a dedo los recursos de varias entidades de la administración municipal.
“Los operadores se reunían primero siempre con Johny a cerrar el negocio y ya Johny soltaba, y los que se encargaban de ahí en adelante de sacar adelante el negocio eran Camilo Londoño y Yuberth Ordóñez, ya eran ellos los que hacían más reuniones con el equipo de Cyan”.
Ese poder de Jaramillo se habría derivado de la financiación que le habría dado a Quintero durante su campaña, pues según Toro, él se ufanaba diciendo que le había aportado mil millones de pesos. La condición, según trascendió, habría sido que le diera el manejo de la Secretaría de Educación o del Inder, y como la primera estaba comprometida con Albert Corredor, el alcalde le habría asignado el Instituto de Deportes.
Pero las coimas no habrían sido el único mecanismo de Jaramillo para devengar ganancias del Inder, también se habría valido de un equipo de basquetbol.
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“El me dijo en una reunión que iba a comprar Tigrillos; luego lo compró y además contó que ya no se iba a llamar más Academia de la Montaña pero ‘yo no voy a estar como representante legal, el que va a estar es Felipe’, es un socio de Johny en Golden”.
Vale la pena recordar que Golden Platino Colombia es el nombre de la firma que ayudó a fundar Jaramillo en 2015 y que tuvo una prosperidad inusitada justo coincidiendo con la administración Quintero. La Fiscalía y organismos de inteligencia de Estados Unidos han indagado por sus movimientos, pues existen versiones acerca de que a través de ella se habría blanqueado parte del dinero que presuntamente le esquilmaron al erario de Medellín entre 2020 y 2023.
Según Toro, Jaramillo empezó pidiéndole $300 millones para ese club, después $800 millones, $1.500 millones y posteriormente, 2.000 millones, hasta que la situación se hizo insostenible y ella decidió renunciar.
Además, Toro tendría indicios de que la plata no llegaba al equipo, sino que se estaría quedando en sus bolsillos, pues por aquel mismo tiempo hubo quejas de que no les pagaban a los jugadores, al equipo técnico y a otros empleados.
Caracol sostuvo que halló en registros aportes totales por $3.100 millones del Inder Medellín a Tigrillos y, entre ellos, $800 millones habrían sido entregados mediante dos convenios firmados por Toro, en tanto que su sucesor, Carlos Mario Romero, le entregó
En una reunión previa a su dimisión, de acuerdo con lo declarado a la Fiscalía, Toro se habría reunido con el alcalde Daniel Quintero para quejarse y este a su vez llamó al entonces secretario de Gobierno, Esteban Restrepo.
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La reacción de Restrepo habría sido regañar a Jaramillo por las cantidades solicitadas, pero sobre todo pedirle que borrara de sus redes sociales cualquier rastro que denotara esa relación con Tigrillos o Academia de la Montaña. Efectivamente, así lo habría hecho.
