Tras los incidentes de Ferguson, Cleveland, Staten Island, North Charleston, Baltimore y Charleston, todos calificados por la opinión pública como asesinatos con marcada índole racista, el presidente de E.U, Barack Obama, se expresó duramente sobre estos episodios de odio y encendió la alarma desde las instituciones frente a este problema que ha marcado al país recientemente.
“Sobre el racismo, no estamos curados aún”, fue la frase que ha generado amplias repercusiones en Washington. “Y no es solo una cuestión de que no sea de buena educación decir ‘nigger’ en público. Esa no es la medida de si el racismo todavía existe o no. No es solo una cuestión de discriminación manifiesta”, agregó el mandatario en una entrevista con el comediante Marc Maron, para su podcast “WTF”.
Obama hizo estas declaraciones para expresar su alarma frente a los sucesos en Charleston, Carolina del Sur, donde un hombre blanco, Dylan Storm Roof, de 21 años, presuntamente perpetró el asesinato racista de nueve feligreses negros en una iglesia.
El debate, que ya estaba caldeado por cuenta de los reiterados asesinatos de afroamericanos por parte de la policía en distintos estados del país, ahora se ha vuelto más complejo, dado que los hechos del pasado 17 de junio en Charleston evidencian la problemática de una legislación demasiado laxa frente al porte de armas.
“La cuestión es tan solo si existe una forma de equilibrar esas tradiciones legítimas con algo de sentido común que impida que un joven de 21 años enfadado o confundido por algo, o que es racista, o está trastornado, vaya a una tienda de armas, salga armado y pueda causar un daño enorme”, argumentó.
No obstante, Obama afirmó que el problema de las armas en E.U. no es nuevo y luego de decenas de masacres que se pudieron evitar, el Congreso no mueve un dedo en este sentido en Washington.
“La influencia de la Asociación Nacional de Rifle sobre el Congreso sigue siendo extremadamente fuerte. Justo después de la masacre de Sandy Hook, Newtown, donde murieron 20 niños de seis años, el Congreso literalmente no hizo nada. Sí, eso es lo más cerca que estuve de sentirme indignado. Estaba bastante molesto”, agregó.