Europa está literalmente en llamas. Desde hace semanas, varias ciudades enfrentan intensas protestas que se tornan cada vez más violentas, con daños materiales y aumento en el número de heridos y detenidos. Las calles son escenarios de disturbios, incendios y enfrentamientos con la Policía. Miles de ciudadanos protestan por el costo de vida, la crisis de la vivienda y el deterioro de los servicios públicos.
Francia concentró los episodios más violentos, con edificios públicos incendiados y más de 1.800 detenidos, mientras Italia y Bélgica también registraron choques con la Policía y Portugal vivió marchas multitudinarias.
Francia, el epicentro de los disturbios
Francia vive una de las jornadas de protesta más violentas de las últimas décadas. Las manifestaciones reúnen a cientos de miles de personas, entre estudiantes, trabajadores, sindicatos y participantes inconformes con el aumento de los precios, las dificultades económicas y los problemas en el sistema educativo.
En París hubo comercios saqueados, vehículos y barricadas incendiados y enfrentamientos con la Policía. En Marsella, manifestantes irrumpieron en el ayuntamiento, mientras que en Lyon fue incendiada la oficina de turismo.
Uno de los episodios más graves ocurrió en Limoges, donde un incendio causó daños devastadores en el ayuntamiento histórico, un edificio del siglo XIX. El balance oficial superaba los 1.800 detenidos y los 500 policías, gendarmes y bomberos heridos.
El presidente Emmanuel Macron condenó los ataques y aseguró que los responsables serán perseguidos judicialmente. Atribuyó parte de la violencia a grupos radicales de extrema izquierda y delincuentes que se habrían infiltrado en las manifestaciones.
“Al ver estas imágenes, todos nos preguntamos: ¿qué pasa por sus cabezas? ¿Cómo pueden los franceses hacerle esto a Francia? ¿Por qué quemar el Ayuntamiento de Limoges, la oficina de turismo en Lyon, asaltar el Ayuntamiento de Marsella o atacar la residencia del prefecto en Burdeos? ¿Cómo pudieron llegar tan lejos? Nada justifica esto. Es inexplicable e imperdonable. Esta noche, todos sentimos ira y vergüenza. Ver las calles de nuestras ciudades tan devastadas es insoportable”, manifestó Macron.
Italia: barricadas incendiadas y enfrentamientos en Milán
En Italia, una marcha que comenzó de manera pacífica en Milán terminó con enfrentamientos entre manifestantes encapuchados y agentes antidisturbios. Algunos participantes lanzaron piedras y bloques de cemento contra la Policía y prendieron fuego a barricadas improvisadas con muebles de establecimientos comerciales.
Las autoridades utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a la multitud. También se reportaron daños en comercios y detenciones, mientras que en Bolonia hubo nuevos choques durante las movilizaciones.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, condenó los actos violentos y defendió el derecho a manifestarse pacíficamente. Las movilizaciones estuvieron relacionadas con el costo de vida y otras demandas sociales.
Bélgica: la Policía dispersó a manifestantes con gases y agua
En Bruselas, las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a manifestantes a quienes acusaron de lanzar objetos y provocar incendios. También se registraron intervenciones policiales en Lieja.
Las protestas belgas se producen después de varias semanas de movilizaciones estudiantiles contra el aumento de las matrículas universitarias y los costos de la educación.
Portugal: marchas por la vivienda y los salarios
En Lisboa, miles de personas salieron a las calles para reclamar mejores salarios y pensiones, así como medidas frente al encarecimiento de la vivienda y los combustibles.
Parte de los manifestantes instaló tiendas de campaña en la plaza de Rossio para denunciar las dificultades para acceder a una vivienda y el aumento de los alquileres. A diferencia de lo ocurrido en Francia y Milán, las movilizaciones portuguesas estuvieron centradas principalmente en las reivindicaciones económicas y habitacionales.
España y Albania
En España, las protestas por el acceso a la vivienda y el aumento de los alquileres ya habían provocado movilizaciones en semanas anteriores. En Albania, las manifestaciones son por denuncias de corrupción, falta de empleo y deficiencias en la educación. Para dispersar la protesta, la Policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos. Las movilizaciones, que comenzaron el martes, reúnen a miles de personas en Tirana.
Solicitud de Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su vicepresidente, JD Vance, advirtieron sobre las consecuencias de la inmigración y sugirieron que la situación en Francia podría incluso impactar las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos.
Trump se pronunció el domingo a través de su plataforma Truth Social, donde vinculó la inmigración con los disturbios registrados durante las manifestaciones y pidió al Gobierno francés endurecer sus políticas migratorias.
“¡Francia está en llamas! La inmigración de personas procedentes de un mundo totalmente diferente, personas con odio en el corazón, ha destrozado ese país que en su día fue grande”, afirmó. “¡Cierren sus fronteras y tomen el control, antes de que sea demasiado tarde!”.
¿Qué tienen que ver las protestas en Francia con las elecciones de Estados Unidos?
La conexión electoral apareció de manera explícita en el mensaje de JD Vance, quien utilizó los disturbios para cuestionar las políticas migratorias de los sectores progresistas y advertir a los estadounidenses sobre un escenario similar en su propio país.
“Los liberales occidentales importaron el tercer mundo a Francia y otros países en nombre de la diversidad y la compasión. Ignoraron preguntas fundamentales sobre la asimilación y la compatibilidad”, escribió el vicepresidente, quien también cuestionó que no se hubieran atendido las advertencias sobre las consecuencias de esas políticas.
Vance expresó su deseo de que Francia detenga la violencia antes de que más monumentos resulten incendiados. Y advirtió que eso podría pasarles.
Entérese: Francia arde en nueva jornada de disturbios por el costo de vida: más de 400 detenidos
“Espero que los estadounidenses estén prestando atención. Este es el futuro que los demócratas del Congreso buscan para su país”, escribió.
