El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó este lunes por unanimidad una resolución que denuncia “firmemente” el uso de los niños en los conflictos, una práctica que se ha extendido en las dos últimas décadas.
La resolución “condena enérgicamente todas las violaciones del derecho internacional que entrañan el reclutamiento y la utilización de niños por las partes en un conflicto armado”.
El texto cita entre los ataques a los niños los asesinatos, las violaciones sexuales, los secuestros, y los bombardeos de escuelas y hospitales.
Para el primer ministro sueco Stefan Löfven aunque “manejamos diferentes cifras, la ONG Save the Children dice que tenemos unos 357 millones de niños atrapados en conflictos”.
“Podemos estar en desacuerdo sobre la cuestión del número pero debemos estar de acuerdo en que el hecho de que haya niños involucrados en un conflicto o guerra es un fracaso y debemos cambiarlo”, añadió ante los periodistas.
La resolución “insta a los estados y las Naciones Unidas a integrar la protección de la infancia en todas las actividades pertinentes de prevención de conflictos y de situaciones post-conflictos”.
En un reciente informe sobre el empleo en 2017 de niños en los conflictos, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, denuncia un fuerte aumento de las violaciones a los derechos de los niños.
“Los niños siguen siendo afectados de manera desproporcionada por los conflictos armados en numerosos países. En 2017, hay un fuerte aumento del número de violaciones” a sus derechos en relación al año anterior, agrega.
El documento hace referencia a “al menos 6.000 violaciones verificadas imputadas a fuerzas gubernamentales y más de 15.000 a grupos armados no estatales”.
Según una fuente diplomática, el uso de niños en los conflictos se multiplicó por diez en el curso de las dos últimas décadas.
“Cambiamos de escala”, destacó esta fuente, asegurando que mencionar por su nombre a los estados y organizaciones que violan los derechos de los niños puede ayudar a modificar la situación.
En su informe, Antonio Guterres cita 15 países en los cuales se han verificado violaciones a los derechos de los niños.
Birmania, por sus operaciones militares contra la minoría musulmana de los rohinyás, y grupos en Mali, República Centroafricana, República del Congo y Yemen aparecen mencionados en el documentos.
Los casos más aterradores ocurren en Nigeria donde el grupo Boko Haram utiliza a los niños como hombres bomba. También se presentan violaciones sexuales y niñas que son obligadas a ser las mujeres de los líderes de los grupos armados.
Hay un capítulo también sobre Colombia donde se resalta una disminución de esta clase de casos luego del proceso de paz. Se habla de 135 niños que salieron de las Farc luego del proceso de paz y 285 que han sido rescatados de los grupos armados. Además se menciona solo por reclutamiento infantil a dos grupos el Eln y el Clan del Golfo.
“Los estados son los responsables” de prevenir estas violaciones, insistió durante el debate en el Consejo de Seguridad Yenny Londoño, una joven colombiana que fue obligada por grupos rebeldes a participar en combates contra fuerzas del gobierno de su país.