El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva decidió ponerle freno a uno de los negocios que más rápidamente se había extendido en Brasil, el de las apuestas deportivas y los casinos en línea. El mandatario firmó el viernes, 25 de septiembre, una medida provisional que prohibe la explotación, oferta, intermediación y publicidad de las llamadas bets en todo el país. La medida también alcanza las autorizaciones estatales y distritales y establece un cronograma para el cierre de las plataformas.
La decisión tiene una segunda cara que trasciende el debate sobre el endeudamiento de los hogares y la ludopatía. El fútbol brasileño podría perder una fuente importante de patrocinios justo cuando las casas de apuestas se convirtieron en protagonistas del negocio deportivo.
La prohibición comenzará a sentirse de manera gradual. Desde la publicación de la medida quedaron prohibidos los nuevos depósitos en las plataformas y las empresas tienen hasta el 5 de octubre para retirar publicidad y patrocinios. A partir del 6 de octubre, los sitios y aplicaciones deberán salir del aire.
El golpe potencial para los clubes es significativo. En la Serie A brasileña, 14 de los 20 equipos tienen actualmente una empresa de apuestas como patrocinador principal, según CNN Brasil.
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El sector ya había advertido a los clubes sobre la posibilidad de terminar anticipadamente esos contratos si se concretaba la prohibición. Entre las compañías que comenzaron a revisar sus vínculos aparecen Betano, patrocinadora del Flamengo; Novibet, vinculada al Santos; Superbet, con São Paulo y Fluminense, y Esportes da Sorte, con Corinthians.
El problema no se limita a las camisetas. Las apuestas se habían convertido en una fuente de publicidad y financiación alrededor del fútbol brasileño, mientras figuras como Neymar y Vinícius Junior también han sido utilizadas en campañas de empresas relacionadas con este mercado.
Lula, sin embargo, defendió la decisión y planteó el problema desde el impacto social de las apuestas. Su Gobierno sostiene que el crecimiento de las bets ha contribuido al endeudamiento de los hogares y al aumento de los problemas asociados con la adicción al juego. La medida hace parte de un paquete que también incluye iniciativas para enfrentar el endeudamiento de las familias.
Las empresas del sector sostienen una posición contraria. Las asociaciones que agrupan a operadores legales han advertido que una prohibición podría empujar a los jugadores hacia plataformas clandestinas, donde no existen los mismos controles de identificación, protección al consumidor o mecanismos de autoexclusión.
El argumento del sector es que cerrar las plataformas legales no necesariamente elimina la demanda. Por el contrario, podría trasladarla a operadores ilegales.
Brasil pasó de regular las apuestas a prohibirlas
El giro resulta particularmente significativo porque Brasil había avanzado hacia la regulación del negocio. Las apuestas deportivas fueron legalizadas en 2018 y posteriormente, durante el gobierno de Lula, se estableció un marco regulatorio para la operación de las bets.
Ahora el Ejecutivo brasileño decidió dar marcha atrás y prohibir tanto las apuestas deportivas como los juegos de casino en línea.
La medida tiene además un componente de salud pública. El propio Gobierno brasileño presentó el problema de la adicción a las apuestas como una preocupación de salud mental y vinculó la decisión con la necesidad de proteger a las familias.
El mercado, entretanto, había alcanzado una dimensión considerable. Datos oficiales citados en el debate brasileño muestran que millones de personas utilizaban las plataformas legales, mientras estudios sobre los hogares han puesto el foco en el dinero que termina destinado a estas actividades.
En el fútbol, la dependencia es especialmente visible. Los clubes han advertido que el retiro de las bets implica revisar contratos que representan una parte de sus ingresos comerciales. La reacción de los equipos llevó incluso al Gobierno a evaluar mecanismos de apoyo financiero para reducir el impacto de la pérdida de estos patrocinadores.
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Colombia mira el negocio desde el recaudo
El contraste con Colombia es evidente. Mientras Brasil decidió cerrar el mercado de las bets, en Colombia la actividad continúa creciendo y representa una fuente cada vez más importante de recursos para el Estado.
Entre enero y agosto de 2026, las apuestas deportivas a través de operadores de juegos por internet generaron $473.023 millones en recaudo, de acuerdo con Coljuegos.
La cifra representa un aumento de 84,24% frente al mismo periodo de 2025, impulsado principalmente por el Mundial de Fútbol.
El crecimiento de este segmento fue uno de los principales factores detrás del aumento del recaudo total de Coljuegos. En los primeros ocho meses del año, la entidad recaudó $977.220 millones para ser transferidos al régimen subsidiado de salud, 39,38% más que en el mismo periodo de 2025.
Es decir, detrás del negocio de las apuestas hay también recursos que terminan financiando servicios públicos.
Colombia, de hecho, ya ha aplicado impuestos específicos al juego online. El Decreto 240 de 2026 estableció para ese año un impuesto nacional al consumo de 16% sobre los juegos de suerte y azar operados exclusivamente por internet, con una base calculada sobre los ingresos brutos del juego, es decir, las apuestas menos los premios pagados.
La discusión tributaria, sin embargo, no está cerrada. El Gobierno también ha llevado al Congreso propuestas para modificar la tributación de las apuestas en línea y equiparar su tratamiento con otras modalidades.
La Dian informó en julio que una reforma tributaria presentada por el Gobierno Petro proponía gravar las apuestas online y físicas con una tarifa de IVA del 19%.
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La respuesta brasileña, al menos por ahora, fue llevar la regulación al extremo de la prohibición.
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Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Por qué Brasil prohibió las apuestas deportivas online?
- El Gobierno de Lula argumentó que busca enfrentar problemas como el endeudamiento de los hogares y la ludopatía.
- ¿Cómo afecta la prohibición al fútbol brasileño?
- Las casas de apuestas se habían convertido en importantes patrocinadores de los clubes. Según AFP, 13 de los 20 equipos de la primera división tenían una casa de apuestas como patrocinador principal.
- ¿Cuánto han recaudado las apuestas deportivas en Colombia en 2026?
- El recaudo llegó a $473.023 millones en lo corrido de 2026, con un aumento de 84,24%.