El exministro del Interior Armando Benedetti lleva meses alejado del debate público y poco se sabe de él desde que terminó el Gobierno de Gustavo Petro. Sin embargo, este lunes su nombre volvió a sonar luego de que el presidente Abelardo de la Espriella publicara un mensaje en el que lo tildó de criminal y aseguró que la justicia le dará lo que merece.
“Esto es lo menos grave de todas las ilegalidades que ha cometido Benedetti. Él cree que, porque está callado, pasará de agache. Ni perdón ni olvido para ese criminal que tanto daño le ha hecho a la patria. En la Patria Milagro, la justicia le dará a Benedetti lo que se merece. ¡Bienvenido a la Patria Milagro!”, escribió el mandatario.
Los señalamientos se producen después de que el periodista Melquisedec Torres revelara, en su columna del sábado en EL COLOMBIANO, detalles de las reuniones celebradas en Valledupar entre delegados del Gobierno de Gustavo Petro y exjefes paramilitares.
En el encuentro, conocido como el ‘Pacto de Valledupar’, a los excomandantes de las Autodefensas les habrían pedido declarar contra figuras políticas de derecha, entre ellas Abelardo de la Espriella, el expresidente Álvaro Uribe Vélez y Germán Vargas Lleras.
En esas reuniones participaron Armando Benedetti, quien entonces se desempeñaba como ministro del Interior, y Angie Rodríguez, directora del DAPRE en ese momento. Ambos asistieron como representantes del Gobierno.
Tras la publicación de Torres, el excomandante paramilitar Salvatore Mancuso aseguró que los delegados de Petro les pidieron acusar a los tres dirigentes con fines electorales. Sin embargo, dijo, ninguno aceptó la propuesta y el encuentro terminó en medio de molestias.
“Delegados del Gobierno de Petro nos pidieron a los excomandantes de las autodefensas acusar a tres hombres para ganar una elección: a Uribe, a De la Espriella y a Vargas Lleras. Ninguno de nosotros aceptó”, afirmó Mancuso.
El exjefe paramilitar sostuvo que la reunión había sido acordada con Petro para hacer un balance del proceso de desmovilización de las AUC y abordar asuntos pendientes relacionados con la verdad, la reparación de las víctimas, los bienes entregados y la situación jurídica de los excombatientes que continúan presos.
Sin embargo, según el exgestor de paz, las condiciones cambiaron cuando llegaron a Valledupar. Mancuso señaló a Angie Rodríguez, entonces directora del DAPRE, y al asesor presidencial Víctor de Currea-Lugo de plantearles un objetivo distinto al que, según él, habían acordado inicialmente.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.
“En Valledupar, los delegados del presidente, la señora Angie Rodríguez y el asesor Víctor de Currea-Lugo, nos pidieron otra cosa, hablar públicamente contra esas tres personas. La respuesta fue una sola: nadie aceptó. Hubo molestia de parte nuestra y ahí se dañó el encuentro”, aseguró.
Mancuso afirmó que la reunión no produjo declaraciones públicas ni entrevistas y que la mesa de Ralito no volvió a ser convocada.
“No me crean a mí, miren los hechos, no hubo entrevista, no hubo declaración. La mesa de Ralito no volvió a convocarse, nunca. La propia señora Rodríguez lo ha dicho públicamente”, manifestó.
El excomandante también se refirió a la posibilidad de que la solicitud hubiera respondido a una orden del entonces presidente. Petro, aseguró, nunca le hizo directamente esa petición y serán las personas involucradas las que deberán responder ante la justicia.
“¿Fue una orden del presidente? A mí nunca me lo pidió. Eso lo responden ella, su asesor y el expresidente ante la justicia. Si la Fiscalía me llama, hoy es mi deber. Lo que sabemos lo hemos dicho ya durante 21 años, bajo juramento ante jueces y frente a las víctimas. A ellas se les debe la verdad”, concluyó Mancuso.
