Tal y como estaba previsto, este lunes al amanecer entró en operación, nuevamente, la línea J del metrocable de Medellín, en el sector de Nuevo Occidente.
Como consecuencia de nueve días de suspensión, habría dejado de mover una cifra cercana a los 72.000 pasajeros, suma que resulta de los 8.000 usuarios que está plenamente calculado, viajan cada día en sus 119 cabinas.
En plata, son 129 millones de pesos, teniendo en cuenta que cada tiquete al sistema - tomando como referencia el individual- vale 1.800 pesos.
La Línea J fue parada desde el pasado sábado 19 de mayo, por mantenimiento de los cables, interrupción que iría hasta el martes 22, pero en el camino se detectó la necesidad de realizar otros trabajos que obligaron al cierre del sistema por 7 días más para garantizar los estándares internacionales de calidad con que labora el sistema. Había que reemplazar 300 metros de cable.
La operación se reinició a las 4:30 de la mañana y de nuevo favorece a una amplia zona de la capital antioqueña.