En momentos en el que Estados Unidos debate sobre nuevas normas para limitar el acceso a las armas, especialmente a aquellas de gran calibre o de asalto, un hombre armado causó ayer una tragedia más en ese país, esta vez en Denver, Colorado.
Cuatro personas murieron, incluido el causante de los hechos, tras seis horas de asedio policial con 40 agentes de policía y fuerzas especiales.
Las autoridades informaron que encontraron cuatro cadáveres en la vivienda que tenían acordonada y que se dieron cuenta de lo que pasaba porque otra persona consiguió escapar de la vivienda al comienzo del suceso y los alertó.
Los agentes, que recibieron disparos desde el interior de la casa, lanzaron gases lacrimógenos en la vivienda, en la que se cree que el sospechoso mantenía como rehenes a las otras tres personas. Ayer en la tarde se desconocía la identidad y edad de las víctimas, así como los motivos del tiroteo.
Los sucesos ocurren apenas tres semanas después de que Adam Lanza, un joven de 20 años, se suicidara tras asesinar a tiros a 20 niños y seis adultos en una escuela de Newtown.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4