En la clausura de la reunión para América Latina del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) se llegó a una gran conclusión: empresas y gobiernos deben prepararse más para atender a una nueva generación de ciudadanos de la región que están más informados y que demandan soluciones más eficientes.
“Nos enfrentamos a una nueva realidad, que no solo se basa en lo que pasa con la volatilidad de los mercados. Ahora nuestro centro es la nueva sociedad latinoamericana, personas que toleran cada vez menos la ineficiencia”, afirmó en el último panel de la cita en Medellín Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y miembro del Comité Directivo del WEF.
Por eso se espera que cambie drásticamente el escenario de consumo. Así lo consideró Ilene Gordon, presidenta de Ingredion, empresa productora de alimentos en Estados Unidos, quien cree que la clave para que las compañías creen riqueza está en solucionar necesidades y problemas locales, premisa que va por igual a grandes empresas o startups (emprendimientos de base tecnológica).
“Esto nos exigirá procesos de cambio cada vez más agresivos, con altísima inversión en innovación y un cuidado especial por lo que dicen y sienten nuestros clientes”, agregó Gordon, también copresidenta de esta reunión latinoamericana del WEF.
En esas condiciones, el presidente del BID resaltó avances de Medellín e hizo énfasis en el trabajo de la corporación Ruta N: “es un ejemplo de que sí se pueden crear ecosistemas de innovación público-privados para mejorar la calidad de vida y del mercado de una ciudad latinoamericana”.
Durante el cierre del evento, la directora del WEF para América Latina, Marisol Argueta, recordó que la agenda diseñada en Medellín en pro del desarrollo inclusivo debe llevarse a las calles para que tenga un impacto real y para la próxima cita, en 2017, ya sea un caso de éxito. .