Una coincidencia histórica emparenta a Alberto de la Roche con la memoria del Oriente antioqueño: su bisabuelo, el médico conservador y presidente del Concejo Municipal de Rionegro, José Joaquín de la Roche, adquirió tiempo después de la histórica firma de la Constitución de 1863 la emblemática Casa de la Convención. Aquel inmueble, que con los años pasó a ser patrimonio público del municipio, es apenas el abrebocas de una raíz familiar ligada al desarrollo territorial de la región.
Aunque nació en Medellín debido a circunstancias médicas de la época, De la Roche se define como un rionegrero de corazón y convicción.
“Yo nací en Medellín porque allá estaba la clínica, pero me siento concebido en Rionegro y totalmente un pionero de esta tierra”, dice. Recién egresado como administrador de empresas de Eafit en 1980, retornó a Rionegro para ponerse al frente de un emprendimiento maderero familiar, justo en la coyuntura que detonaría el despegue moderno del Oriente antioqueño.
“Fui muy afortunado porque me tocó vivir de lleno el proceso de desarrollo de la región. En los años 80 arrancó la construcción de la autopista Medellín-Bogotá, se abrió el aeropuerto internacional José María Córdova, nació Cornare y se conformó la Corporación Empresarial del Oriente”, recuerda.
En 1985, consolidando su vocación empresarial y ambiental, fundó Inmunizadora Rionegro, compañía que se convirtió en referente nacional de la industria forestal. Su modelo productivo abastece materias primas mediante reforestaciones comerciales de pino pátula en municipios como Guarne y Abejorral, así como de pino caribe en Puerto López, Meta, donde también cofundó la entidad gremial ProOrinoquia.
“Nuestro negocio es la madera comercial tratada para aumentar su vida útil por más de 20 años. En todas nuestras fincas, el 30% del área se destina estrictamente a bosques de protección para cuidar fuentes hídricas y quebradas. Tratando la madera evitamos que el campesino corte árboles nativos para sus cercas, disminuyendo la presión sobre el bosque natural”, dice.
La génesis de la CEO
A la par del crecimiento de su empresa, De la Roche se sumó al grupo de industriales visionarios que dio origen a la Corporación Empresarial del Oriente (CEO), entidad de la que fue presidente de la junta directiva durante cinco años. Desde esa tribuna promovió dos transformaciones culturales que sentaron las bases del desarrollo sostenible en la subregión.
La primera fue la implementación de la política del “Buen vecino’, orientada a concientizar a los industriales sobre la responsabilidad social con las comunidades aledañas. “No podía ser que alrededor de nuestras empresas hubiera gente con muchas necesidades y pobreza mientras nosotros teníamos buenas utilidades. Empezamos por concientizar a los empresarios de que teníamos que trabajar e invertir en nuestros vecinos”, enfatiza.
La segunda gran meta fue la concertación ambiental con la autoridad regional. La CEO y Cornare construyeron una alianza estratégica para adaptar el parque industrial a las nuevas normativas sobre vertimientos, emisiones atmosféricas y residuos sólidos. “Le dijimos a Cornare: ‘Denos un plazo y armemos un cronograma’. Nos sentimos muy orgullosos de que los empresarios del Oriente hoy tengamos una profunda conciencia ambiental y operemos con empresas limpias que cumplen la norma”, dice con satisfacción.
El encanto por la región
Hombre de costumbres sencillas, De la Roche vive en la vereda El Tablazo de Rionegro, un entorno que califica como privilegiado a nivel mundial por sus paisajes, conectividad vial, oferta en salud y aire puro. “Es mi rinconcito divino. Todavía nos llega agua clara de la montaña para regar los prados y darle de beber a los animales”, comparte. En su cotidianidad, no cambia una buena bandeja paisa tradicional ni los recorridos por los pueblos de la región.
Entre sus destinos predilectos destaca la majestuosidad de la represa de Guatapé, la arquitectura cuidada y la gastronomía de El Retiro, los paisajes agrícolas de La Unión y, sobre todo, el municipio de Abejorral, donde sus proyectos forestales le han permitido admirar bellezas naturales como el Salto del Buey y los miradores hacia el río Cauca. “Todos los municipios tienen su encanto especial y una gente con una capacidad intelectual sorprendente”, resalta.
Desde su experiencia en el liderazgo gremial y forestal, contempla el presente del Oriente con un balance entre admiración y cuidado. A su juicio, el acelerado crecimiento demográfico y comercial de los últimos diez años tomó a la región sin una planificación territorial lo suficientemente integrada. La conurbación evidente entre Rionegro, Marinilla, Guarne y El Retiro exige superar las visiones atomizadas.
“Lo que no me gusta es que no hemos sabido planear el desarrollo regional. Llegó el momento en que ya no sabemos dónde están los límites entre municipios. Ya no se concibe que cada localidad tenga un plan de desarrollo distinto o que el transporte intermunicipal tenga tantas tramas administrativas”, señala.
Para De la Roche, la gran meta que debe asumir la subregión es la constitución del Área Metropolitana del Oriente, una figura técnica que permitiría coordinar la movilidad, el ordenamiento territorial y el transporte público de forma ordenada. Asimismo, manifiesta su inquietud ante los retos en infraestructura vial tras la finalización de la concesión Devimed y la urgencia de asegurar la congelación de predios para la futura segunda pista del aeropuerto internacional.
El sueño de De la Roche coincide plenamente con la visión que ha impulsado desde el sector privado: consolidar al Oriente antioqueño como la región con la mejor calidad de vida de Latinoamérica. “Este desarrollo gigantesco se nos vino encima en la última década. El reto actual es sentarnos entre las autoridades, los gremios y los empresarios a planificar rigurosamente para que las cosas no se nos salgan de las manos y garanticemos un territorio seguro, limpio y próspero para las futuras generaciones”, dice.
Preguntas frecuentes
1. ¿Quién es Alberto de la Roche y cuál ha sido su aporte al desarrollo del Oriente antioqueño?
Alberto de la Roche es un empresario forestal y administrador de empresas, fundador de Inmunizadora Rionegro y uno de los impulsores de la Corporación Empresarial del Oriente (CEO). Ha promovido el desarrollo industrial con criterios ambientales, impulsando la responsabilidad social empresarial, la reforestación comercial y la concertación entre el sector productivo y Cornare para fortalecer un crecimiento sostenible en el Oriente antioqueño.
2. ¿Qué relación tiene la familia de Alberto de la Roche con la historia de Rionegro?
La familia de Alberto de la Roche está ligada a uno de los símbolos históricos más importantes de Rionegro. Su bisabuelo, José Joaquín de la Roche, adquirió la Casa de la Convención años después de la firma de la Constitución de 1863. Ese inmueble, considerado patrimonio histórico, hace parte de la memoria política del país y posteriormente pasó a ser patrimonio público del municipio.
3. ¿Qué es la Corporación Empresarial del Oriente (CEO) y cuál fue el papel de Alberto de la Roche?
La Corporación Empresarial del Oriente (CEO) es un gremio que reúne a empresarios de la subregión para promover el desarrollo económico y social. Alberto de la Roche fue uno de sus fundadores y presidió su junta directiva durante cinco años, liderando iniciativas para fortalecer la relación entre las empresas y las comunidades, además de impulsar el cumplimiento de normas ambientales en el sector industrial.