Mientras en San Antero, Córdoba, el béisbol se da cita por estos días con el Campeonato Interclubes con la presencia de 12 elencos –todos de la Costa Atlántica- y varios cazatalentos de la pelota organizada de EE. UU. –Grandes Ligas-, en el recuerdo aún sigue viva la presentación de la novena nacional en el pasado Clásico Mundial, que fue destacada.
Los llamados scouts de diferentes elencos llegaron a chequear nuevos valores de este deporte y a realizar “show case” –pruebas de campo- a quienes consideren podrían engrosar la lista de peloteros nacionales en las organizaciones menores y sucursales de equipos de EE. UU.
Julio Teherán y José Quintana son los únicos criollos hoy en los roster –nómina completa- de Bravos de Atlanta y Medias Blancas de Chicago, respectivamente. Y hay más a poco de ser llamados a subir al equipo mayor.
“La actuación de la Selección Colombia en el Clásico abrió puertas, ahora se fijan más en el material humano de este país”, reconoce Luis Urueta, el seleccionador nacional en ese torneo.
Desde 1902 cuando Luis Castro, de quien aún no hay certeza si era chocoano o antioqueño, abrió la senda en Grandes Ligas, fichando para los Atléticos de Filadelfia, el país ha tenido 20 jugadores en organizaciones de las mayores, siendo Jorge Alfaro, subido en septiembre pasado por los Filis de Filadelfia, el más reciente de todos.
Un dato interesante: el inicio de 2017 señala que 93 peloteros criollos están en alguna sucursal y podría aumentar antes de mitad de este año.
Para Alberto Agámez, especialista en el tema, Colombia tiene gran material y el número de peloteros podría aumentar en los próximos años. “Por lo pronto, Teherán y Quintana se han consolidado; y la llegada de Giovanny Urshela y Jorge Alfaro podría darse pues son los más cercanos, por las condiciones que están mostrando”. Dilson Herrera y el lanzador Ernesto Frieri son otros que están ahí a la espera, muy cerca.
Capítulo aparte merecen los integrantes de la novena criolla al Clásico Mundial, que fueron vistos por dirigentes de equipos en plena acción en Miami.
El momento de los 28 peloteros que integraron ese elenco es importante en las diferentes organizaciones a las que pertenecen (ver gráfico).
Pasar a uno de los equipos que hacen parte de las franquicias de las ligas mayores (Nacional y Americana) depende, en gran parte de su actividad, la categoría del elenco al que pertenecen y al torneo que disputan en la actualidad.
Para Freddy Jinete Daza, otro conocedor amplio del tema, algunos están más cerca que otros. “Por lo pronto, en el nivel Triple A comenzaron el año 10 colombianos y en el doble A cuatro más, que son los que más posibilidades tienen”.
El futuro de la pelota colombiana está asegurado, solo falta un poco de suerte para mantenerse en actividad y trabajo para subir el nivel a la categoría de grandesligas.