Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8
Hubo colectas, eventos artísticos callejeros y hasta corrida de toros. El ciclista Papaya Vanegas fue la figura de la delegación nacional.
Hace un poco más de 56 años, la delegación de Colombia que asistió a los Juegos Olímpicos de Tokio, celebrados en octubre de 1964, casi que tuvo que pasar la totuma.
Para recoger los más de $300.000 que costaba el viaje al Lejano Oriente, se hicieron colectas, presentaciones de orquestas y cantantes famosos en las calles céntricas de Bogotá. Incluso se realizó una corrida de toros, con Pepe Cáceres, en Medellín.
Eran tiempos en los que el deporte, prácticamente, acudía a la mendicidad para enviar gente al exterior; no había un criterio sobre lo que significaba el olimpismo. En aquella época, hasta ir a Japón era como viajar a la luna.
“Los pasajes aéreos de los 20 integrantes de la delegación nacional, que iba a representar al país, tuvieron que...