Cuando Eduardo Jiménez quedó parapléjico tras irse a un abismo en el Sur de Bolívar creyó que la vida se le acababa ahí. Hoy, como entrenador del equipo que representará a Colombia en la Copa Mundial de fútbol de amputados, siente que el mundo le brinda cientos de oportunidades.
Este exmilitar barranquillero es uno de los gestores del club nacional que hace tres años logró constituirse legalmente y acaba de conseguir el premio mayor: fue invitado, sin necesidad de eliminatorias, al World Cup Amputee Football que comenzará el próximo domingo en México (Sinaloa) con la presencia de 24 elencos.
El club o integran 25 personas, entre muchas otras, que habitan en la urbanización Villa Olímpica en la capital del Atlántico, pero solo pueden viajar 12...