Consolidarse como titular y como capitán en Águilas Doradas es algo que tiene feliz al chocoano Hanyer Luis Mosquera Córdoba quien, a sus 28 años, sueña con jugar en un club grande de Colombia, llegar a la Selección y volver al fútbol internacional, pero esta vez a una liga de primer nivel.
Del chico que corría por las calles de Istmina pegándole a un balón solo queda el recuerdo, ahora el espigado central que ha pasado, entre otros, por Centauros, Quindío, Equidad, Once Caldas y el Portland Timbers de la MLS, tiene metas muy altas y quiere hacer historia en Águilas.
Coronarse campeón es un anhelo y para eso, dice, trabaja fuerte cada día. “Hemos tenido un buen comienzo de torneo y ganamos nuestro primer duelo en la Copa Suramericana lo cual nos tiene muy contentos e ilusionados, esperamos seguir así, entrenando fuerte, buscando el mejor nivel y hacer historia con este equipo, ser campeones del torneo local y avanzar lo más lejos que se pueda en la Copa son mis anhelos”.
Pero Hanyer, padre de dos hijos, Juan Camilo (6 años) y Martina (1 año) piensa en equipo, por eso ser capitán es algo que lo llena de emoción y responsabilidad, más aún cuando sabe que al grupo llegaron hombres de experiencia y buen nivel como Camilo Pérez, con quien ha logrado un buen complemento.
“Ya nos conocíamos, jugamos juntos en Once Caldas, es un jugador muy técnico, buen líder y yo soy más de potencia, de fuerza, de velocidad, por lo que nos complementamos bien en la defensa”, afirmó.
El chocoano regresó a Colombia tras un año en Estados Unidos, tiempo en el que además de aprender el idioma jugó ante grandes como Thierry Henry, Landon Donovan, Robbie Keane y David Bechkam, una experiencia que lo ayudó a madurar y crecer como deportista.
Aunque tuvo que volver por un problema legal con el Deportes Quindío, ya terminó cualquier vinculación con el club cafetero y sus derechos pertenecen al onceno paisa.
Con la tranquilidad de un buen presente, Hanyer se concentra en el trabajo pues no pierde la ilusión de llegar a la Selección Colombia, así como sus grandes ídolos Iván Ramiro Córdoba y Luis Amaranto Perea. De ellos dice tener la velocidad, la fuerza y la potencia.