El cabezazo de Juan Fernando Caicedo, a los 82 minutos y cuando el panorama se tornaba complicado para el Independiente Medellín, recuperó la alegría de los hinchas en el estadio Atanasio Girardot.
El jugador urabaense rescató así los tres puntos para el Poderoso ante un Pasto ultradefensivo que hasta ese momento hacía su negocio en la séptima fecha de la Liga Águila, en la que los rojos ya suman 12 unidades y se ubican en la quinta casilla.
“El gol llegó en un momento clave, cuando el desespero empezaba a aparecer”, confesó Hernán_Hechalar.
De entrada, el conjunto escarlata mostró los ímpetus y la ambición que lo caracterizan y aunque se arrimó al arco pastuso en varias ocasiones, le faltó profundidad y sorpresa para abrir el marcador en el primer tiempo.
Christian Marrugo y Hechalar lo intentaron, pero no lograron vencer al arquero Nelson_Ramos. El equipo nariñense, que venía de golear 3-o a Uniautónoma, se vio aplicado en defensa y más preocupado por destruir que por generar fútbol.
En el arranque de la etapa complementaria, en una acción generada por Caicedo, se presentó una mano en el área del Pasto que el árbitro atlanticense Lee Van Suárez consideró lícita, a pesar del reclamos de los jugadores locales.
Las proyecciones de Frank Fabra y el debut de John Fredy Pajoy, quien ingresó por Luis Carlos Arias, ilusionaban a la afición, pero las marcas escalonadas que ordenó el técnico Guillermo Berrío le daban buen resultado.
En su intento por darle claridad al equipo, Leonel Álvarez cambió el módulo táctico y quedó con tres hombres en el fondo al sacar a Carlos Valencia por Brayan Angulo. Para su fortuna los frutos llegaron gracias la insistencia de los jugadores locales que celebraron una victoria necesaria y merecida.