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Música | PUBLICADO EL 02 octubre 2022

La de Jorge Drexler en Medellín, una noche llena de magia

El artista uruguayo cerró en Medellín con vítores, aplausos y euforia esta parte de su gira por Latinoamérica (que cubrió Uruguay, Brasil y Colombia), regresa a su casa (en Madrid) con una maleta llena de sorpresas y recuerdos.

  • Mucho amor y entrega en el concierto de Jorge Drexler en Medellín. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
    Mucho amor y entrega en el concierto de Jorge Drexler en Medellín. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
  • Se registró lleno en el Teatro Metropolitano. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
    Se registró lleno en el Teatro Metropolitano. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
  • El de atrás, un telón blanco que iba cambiando de colores en las canciones. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
    El de atrás, un telón blanco que iba cambiando de colores en las canciones. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
  • Drexler y Pala, juntos en el escenario cantando Ponme. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
    Drexler y Pala, juntos en el escenario cantando Ponme. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
  • El juego de luces dejaba ver, por momentos, las siluetas de Drexler yk sus músicos. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
    El juego de luces dejaba ver, por momentos, las siluetas de Drexler yk sus músicos. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
  • Mucho amor y entrega en el concierto de Jorge Drexler en Medellín. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
    Mucho amor y entrega en el concierto de Jorge Drexler en Medellín. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
  • Se registró lleno en el Teatro Metropolitano. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
    Se registró lleno en el Teatro Metropolitano. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
  • El de atrás, un telón blanco que iba cambiando de colores en las canciones. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
    El de atrás, un telón blanco que iba cambiando de colores en las canciones. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
  • Drexler y Pala, juntos en el escenario cantando Ponme. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
    Drexler y Pala, juntos en el escenario cantando Ponme. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
  • El juego de luces dejaba ver, por momentos, las siluetas de Drexler yk sus músicos. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
    El juego de luces dejaba ver, por momentos, las siluetas de Drexler yk sus músicos. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
Por Claudia Arango Holguín

La columna, el sostén de un escritor son la tinta, el tiempo y la hoja en blanco. Las dos primeras le dan el título al álbum y a la gira del cantautor uruguayo Jorge Drexler, la última está explícita en el nuevo disco (la portada es completamente blanca) y en el decorado del show, un gigante panel blanco que cambia de colores a medida que avanza el espectáculo, porque en la realidad la vida está llena de matices y tonos.

Este sábado 1 de octubre terminó una parte de la gira de Jorge Drexler, esa que lo llevó a su natal Uruguay, a su localía en Brasil o a sus afectos en Colombia. Él, con su talentosa banda mixta (3 hombres y 3 mujeres: Javier Calequi, Borja Barrueta, Carles Campón, Miryam Latrece, Alana Sinkëy y Meritxell Neddermann), se dejó llevar por la distensión de saber que el de Medellín era el último show y “no tengo traje que salvar ni nada que guardar” para arrodillarse ante el público, tirarse en el piso y gozar intensamente.

A las 8:17 p.m. las luces del Teatro Metropolitano de Medellín se apagaron para dar paso a la voz de una mujer que, con acento venezolano, hablaba de esa célula visionaria que en la era del mesoproterozoico se juntó con otra, como nunca antes había pasado.

Eran mensajes de voz de su prima, la astrofísica Alejandra Melfo Prada, que acrecentó el capricho de Drexler de empezar el disco -y a su vez los conciertos- con la palabra mesoproterozoico, incluida en la canción El plan maestro. Justo su prima también participó en la composición de la décima cantada por Rubén Blades en mejorana (género poético-musical autóctono de Panamá) en esa canción de su nuevo disco.

Solo un par de minutos después de esos mensajes de voz salió Drexler al escenario, con su atuendo gris, su camiseta negra y sus tenis blancos para dar inicio a un show íntimo de dos horas y 15 minutos (aproximadamente) en el que habló y le cantó no solo al amor o al desamor, sino también a las contradicciones o pasiones de la vida y a los bichos que nos demuestran que no somos el centro del mundo.

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El show de Drexler en Medellín fue un ejercicio de conexión con un artista comprometido, sensato, maduro y capaz de transformarse sin dejar de ser fiel a su estilo.

Se registró lleno en el Teatro Metropolitano. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
Se registró lleno en el Teatro Metropolitano. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano

Su espectáculo no es de pirotecnia, ni siquiera cuando se presenta ante miles de personas (superando los 7.000 espectadores) busca serlo y él fue reiterativo en la conversación previa con EL COLOMBIANO al explicar que el suyo es un concierto de conexión, de emocionalidad y entrega.

La pantalla blanca se iluminaba con colores intensos que dejaban ver su silueta y la de los seis músicos de su banda, no necesitó más, ni grandes pantallas de video ni proyección maping ni nada. La música, un sonido impecable, las canciones, involucrar al público desde la emoción y listo. Y no es que esté mal usar fuegos artificiales en las giras ni quienes los usan, solo que aquí, con Drexler, con la exaltación del corazón es suficiente.

El de atrás, un telón blanco que iba cambiando de colores en las canciones. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
El de atrás, un telón blanco que iba cambiando de colores en las canciones. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano

En cuanto al repertorio se nota que es muy pensado y planeado, porque repasar cerca de 30 años de carrera hace complejo escoger las canciones a interpretar en una gira. Drexler fue claro en que el objetivo era presentar Tinta y Tiempo, su más reciente disco (consiguió 7 nominaciones al Latin Grammy y Drexler 2 más por otras canciones por fuera de este), pero no dejó de lado los éxitos de antaño y también alguna que el público le pidió y no estaba incluida –como Noctiluca–.

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Fueron cerca de 26 canciones que interpretó, acopladas no solo con los colores de la hoja en blanco que iban cambiando sino también con los movimientos de los seis músicos que cambiaban de posición (algunos) para generar esa sensación de que tampoco era un show estático.

Se oyeron temas conocidos como Todo se transforma, Telefonía, Universos paralelos, Asilo o Salvapantallas y las nuevas ¡Oh, Algoritmo! (en la que se lanzó a mostrar su dotes de rapero con las rimas que en inglés hace Noga Erez en el álbum), Tocarte, Corazón impar, Amor al arte, Duermevela o El día que estrenaste el mundo.

Hubo tiempo de aprovechar que en Medellín estaba su gran amigo Pala y cantaron juntos Ponme, la canción que el nacido en Yarumal hizo con él e incluyó en su disco “El siglo de Oro” y también de homenajear a Gustavo Cerati, incorporando en la canción Era de amar, la frase: “cruza el amor por el puente”, que hace parte de Puente, éxito del fundador de Soda Stereo fallecido en 2014 tras cuatro años en coma por un accidente cerebro vascular.

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Drexler y Pala, juntos en el escenario cantando Ponme. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
Drexler y Pala, juntos en el escenario cantando Ponme. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano

Momentos de reflexión

La pandemia marcó a la humanidad y este nuevo trabajo de Drexler está impregnado 100 % por esas vivencias, el uruguayo destacó la felicidad de ver la cara y las sonrisas del público asistente “y los que quieran tener mascarillas está bárbaro también, pero que alegría poder verlos”, dijo.

Para Drexler, si la pandemia si nos enseño algo es que no somos ni más ni menos que los otros bichos, “nos creíamos el centro del mundo y ser el centro de algo es un trabajo muy duro, esta muy bueno no ser el centro de una biosfera, por ejemplo, aprender eso porque es quitarse un peso de encima, no pasa nada, hay que ir por la vida sin pensar que todo es trascendente y que somos el centro del cosmos, no somos el centro de nada y lo que hagamos hay que hacerlo con amor, el trabajo que tenga uno, desde el centro de su corazón entregarse porque no hay mucho más, eso es lo más bonito que hay”, dijo previo a la canción Amor al arte y ante la euforia y los aplausos del público.

En medio de los “te amo” que le gritaban desde las sillas del teatro, el artista respondía con un “yo también”, pero precisando que no es un amor basado en el conocimiento personal, pero sí en la fe en que esa manifestación es dicha desde el corazón y retribuida desde el corazón también.

El juego de luces dejaba ver, por momentos, las siluetas de Drexler yk sus músicos. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano
El juego de luces dejaba ver, por momentos, las siluetas de Drexler yk sus músicos. FOTO Cortesía Marcela Gómez @lmchela y @teatrometropolitano

Explicó que hay versiones contradictorias entre sus canciones, porque la vida es así, discordante, cambiante y transformadora y mucho ha pasado en la suya para generar una canción como Corazón impar que reitera que no necesitamos a una media naranja sino más bien que cada uno sea una naranja entera para que se complementen y otra como Fusión en la que se pregunta ¿dónde termina tu cuerpo y empieza el mío?

Así fue el hechizo de Drexler en una noche mágica que el público de Medellín guardará en la memoria, así como seguro el uruguayo lo hará en la suya, porque aunque aseguró que el presente es su bandera, el cariño de esta ciudad quedará tatuado en el tiempo con tinta indeleble.

Claudia Arango Holguín

Periodista, presentadora y locutora. Fui DJ de radio, reportera de televisión y ahora disfruto el ejercicio de escribir a diario. Melómana, cinéfila y seriéfila.

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