Desde Suiza, David Greilsammer contesta la videollamada. Son seis horas de diferencia, pero el desfase horario no le preocupa. No le molesta estar en un avión 18 horas, permanecer un día en una ciudad y devolverse. “Viajar es parte de mi vida, estoy acostumbrado”.
Esa costumbre fue la que lo impulsó a hacer parte de la terna, con Robin O’Neill y Christian Vásquez, de la que salió el director titular de la Filarmónica.
Su amor por Medellín, por la orquesta, por la música y por las ideas que tiene para ejecutar es suficiente para no tener problema con estar lejos de su casa, en Suiza (trabaja con La Camerata de Ginebra), o de Israel (donde nació): “La distancia no significa nada, no importa si tienes gente maravillosa a tu alrededor”.
¿Por qué quiso ser director de la Filarmónica de Medellín?
“Todo se remonta dos años atrás cuando fui por primera vez como director invitado. Desde el primer ensayo hubo un sentimiento especial, así como cuando conoces a alguien y sientes que hay una conexión. Los músicos hicieron un trabajo hermoso y sentí magia. Luego se dio la oportunidad de ser director y fue un proceso largo, vino la pandemia, todo se pospuso, pero pude volver a la ciudad, descubrirla y enamorarme de Medellín. Es muy importante ver cómo la ciudad está conectada con la música y la cultura. La música se oye en todas partes, eso es único, y por eso quería tener esta oportunidad de vivirlo allí”.
Ahora como director, ¿pasará temporadas largas aquí?
“Claro, la vida va a cambiar, pasaré mucho tiempo en Medellín. Iré por cierto período y me quedaré, tal vez unas semanas, y luego me iré y volveré, creo que será muy flexible. Dependerá mucho de los festivales y las giras que hagamos. Además, tengo muchas ganas de participar en programas de educación social, para mí eso es muy importante y que tendremos que construir en los próximos años”.
¿Cuál será su mayor reto al frente de la Filarmónica?
“Esta es, en mi opinión, una gran orquesta. Mi objetivo es llevarla aun más alto, que en pocos años sea una de las mejores de América Latina. Lo primero es crear nuestra identidad, que quien la escuche en vivo, en radio o en YouTube la identifique de inmediato”.
Ya ha trabajado con los músicos, ¿qué piensa de ellos?
“Hay muchos jóvenes en esta orquesta y eso es fantástico. Lo otro es que trabajan muy duro, tienen disciplina, hay una gran responsabilidad y por último tiene maravillosos líderes en cada sección, talentosos. Tengo muchas esperanzas de que juntos podamos desarrollar algo muy especial”.
Será director desde agosto y habrá un concierto inaugural, ¿que música tendrá?
”Elegí un programa muy especial, será como ver fuegos artificiales, diferentes tipos de música que amo: un concierto para piano de Mozart y música francesa de Ravel, algo de Stravinsky, otro de mis compositores favoritos. Iniciaremos con una obertura de Rossini, quise crear un concierto muy emocionante con muchos períodos y estilos diferentes”