La Superintendencia de Salud anunció este jueves que prorrogó por un año más la medida de intervención forzosa administrativa para administrar de la Nueva EPS, que fue intervenida el 3 de abril del 2024. Según la entidad, la aseguradora mantiene las causales para estar bajo esa medida relacionadas con incumplimientos normativos respecto a las condiciones financieras y en la prestación de servicios a sus usuarios.
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Según informó la Supersalud, al anunciar esta prórroga la aseguradora continúa sin reportarle sus estados financieros, por lo que hicieron un llamado para que se ponga al día con esto.
“Como resultado de la medida de intervención, se espera que en el mes de abril el actual interventor publique los estados financieros de la vigencia 2023, tal como lo indicó esta EPS”, dijo la entidad en un comunicado de prensa.
Así le ha ido a Nueva EPS en un año de intervención
A un año de que Nueva EPS (la más grande del país, con 10,8 millones de afiliados) esté bajo control del Gobierno, su situación no ha mejorado y, por el contrario, está deteriorándose y cada vez son más las quejas en los usuarios y más los problemas con clínicas y hospitales por falta de pago, como es el caso de Antioquia. Además, desde entonces, todo lo que ha rodeado la administración de la EPS más grande del país ha estado afectado por el secretismo en el manejo de la información.
El Gobierno de Gustavo Petro justificó esta intervención por los graves problemas financieros y administrativos que le impedían a la entidad cumplir con los requisitos para operar, además de un aumento constante en el número de quejas y unas deudas que superaban los $2 billones.
Pero nada de esto ha mejorado. Según las cifras de la Supersalud que miden el número de peticiones, quejas, reclamos y denuncias, en 2024 fueron presentadas 358.316 reclamos contra esa aseguradora: casi un 30 % más de las presentadas en 2023, cuando se recibieron 277.033. Solo en los dos primeros meses de este año, se habían recibido 81.455 quejas.
Según la Asociación Colombiana de Clínicas y Hospitales, a junio del año pasado, cuando estaba en ejecución la intervención, la deuda de Nueva EPS con las instituciones prestadoras de servicios de salud (IPS), sumando los dos regímenes en los que opera, era de $4,2 billones aproximadamente, con una cartera en mora de $2,2 billones (53 % en mora).
Esa suma ha seguido creciendo, lo que ha llevado a que cada vez más clínicas y hospitales suspendan sus servicios a sus afiliados. De hecho, justo esta semana, la Fundación Cardiovascular de Colombia y el Hospital Internacional de Colombia anunciaron que adoptaban dicha medida. Según el presidente de la Fundación Cardiovascular, solo la deuda con esa entidad supera $106.000 millones.
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