Dejar de fumar no es una tarea fácil, sin embargo, es una decisión que el cuerpo le agradecerá. La fuerza de voluntad y la ayuda de la familia o los amigos son factores claves para decir “no más”.
Dejar de fumar no es una tarea fácil, sin embargo, es una decisión que el cuerpo le agradecerá. La fuerza de voluntad y la ayuda de la familia o los amigos son factores claves para decir “no más”. Foto: ShutterStock.
Apagar el último cigarrillo no requiere de fórmulas mágicas. Dejar de fumar es una decisión que parte del fumador, y que involucra una serie de aspectos tanto físicos como psicológicos que conllevan a que el proceso sea un éxito o un fracaso. Durante los primeros siete días en que se deja el hábito de fumar, el organismo está asimilando un cambio profundo donde la falta de nicotina (una de las sustancias más adictivas) genera diferentes síntomas que hacen más complejo abandonar el cigarrillo.
“Lograrlo no es fácil, especialmente la primera semana, ya que en ese tiempo aparecen síntomas como irritabilidad, ansiedad elevada, dificultad para disfrutar de cualquier situación o para dormir, problemas de concentración, e incluso ligera depresión......