Por ahora el escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) continuará usando la escopeta calibre 12, la misma con la que se dio el disparo contra Dilan Cruz, durante las manifestaciones del pasado 23 de noviembre. Esto luego de que la Procuraduría reabriera el debate sobre las armas del Esmad para disolver disturbios, al solicitar que no siga siendo usada.
El principal argumento que desarrolla el ente de control es que el entrenamiento que reciben los uniformados es insuficiente para dominar con experticia el arma en cuestión, lo cual la convierte en un “serio peligro para la comunidad”.
De acuerdo con la Procuraduría, la capacitación para el empleo de armas y dispositivos menos letales dura 48 horas y no hay una inducción específica para el uso de la escopeta calibre 12, la cual “solo es llevada a la práctica cuando existe disponibilidad de munición”, situación escasa debido a los costos que genera tener este tipo de los cartuchos.
En suma, el espacio de práctica por excelencia termina siendo las calles. “Esa destreza, habilidad, agilidad y ‘memoria muscular’ respecto al uso de la escopeta calibre 12, la adquiere el policía sólo cuando se enfrenta a la realidad del caso en el que participa, es decir con ciudadanos”, concluye la Procuraduría.
Frente a este panorama, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, dijo ayer que están analizando el documento de la Procuraduría para poder tomar una decisión al respecto. No obstante, EL COLOMBIANO pudo confirmar con fuentes cercanas a la Policía Nacional que, mientras se adelantan las reuniones jurídicas para preparar una respuesta a la solicitud de la Procuraduría, el arma podrá seguir siendo usada por los uniformados.
De nuevo, el debate está polarizado. En redes sociales hay quienes aseguran que, de acatar esta sugerencia, estarían “desarmando” al Esmad. Otros, apoyan la invitación de la Procuraduría.
Para el experto en seguridad, Juan Pablo Paredes, esta medida no se trata de un desarme para el Esmad, pues “no es la única arma que usan”. (Ver infografía) De acuerdo a un derecho de petición que respondió MinDefensa en octubre de 2019, en el que se detalla el armamento, precios, protocolos y presupuestos del Esmad, al cual tuvo acceso este diario, los agentes cuentan con granadas fumígenas, de gas lacrimógeno y de aturdimiento, además de toda la coraza que los reviste y protege.
“En principio no estoy de acuerdo con limitar las opciones a la Policía para que ejerza su control de multitudes, pues finalmente lo que se está usando son herramientas válidas mundialmente. Lo que esto genera es una vulnerabilidad y una reducción de la capacidad efectiva de esta institución”, explica Paredes.
En definitiva, con una agenda de manifestaciones a la vuelta de la esquina, la cual comienza el próximo 21 de enero, la Policía tendrá que acelerar la decisión de cómo saldrán los uniformados a las calles.