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Antioquia | PUBLICADO EL 09 octubre 2021

Misterioso arroyo se mete en casas de Manrique

  • Nélida Tapasco señala una de las grietas que se abren paso por los muros, escaleras y pisos de su casa en el barrio Santa Inés, en donde vive desde hace 17 años. FOTO Julio César Herrera
    Nélida Tapasco señala una de las grietas que se abren paso por los muros, escaleras y pisos de su casa en el barrio Santa Inés, en donde vive desde hace 17 años. FOTO Julio César Herrera
  • Nélida Tapasco señala una de las grietas que se abren paso por los muros, escaleras y pisos de su casa en el barrio Santa Inés, en donde vive desde hace 17 años. FOTO Julio César Herrera
    Nélida Tapasco señala una de las grietas que se abren paso por los muros, escaleras y pisos de su casa en el barrio Santa Inés, en donde vive desde hace 17 años. FOTO Julio César Herrera

A través de las grietas del pavimento y corriendo calle abajo, una pequeña y persistente corriente de agua se convirtió en un dolor de cabeza para los habitantes del barrio Santa Inés, ubicado en la comuna de Manrique, en el oriente de Medellín.

Como si se tratara de un nacimiento de agua, desde las profundidades del suelo, un pequeño arroyo de agua cristalina se abrió paso por los pisos y andenes del sector, poniendo en riesgo a varias viviendas.

Nélida Tapasco, quien habita la zona desde hace 17 años, explica que hace aproximadamente cinco el agua comenzó a inundar el frente de su casa y zanjar los muros.

Mientras camina por su casa, señala cómo desde el antejardín, una ramificación de grietas se abre paso por las escaleras, paredes y techos, hasta llegar a las piezas en donde duermen sus hijos.

“Primero empezó una fisurita, que nosotros pensamos que era normal. Pero las grietas están aumentando de tamaño”, alerta Tapasco, advirtiendo que algunos muros se están curvando y los pisos se están levantando.

Para probar que el problema está relacionado con el agua, señala una serie de humedades que están carcomiendo los ladrillos y advierte que en las habitaciones con más hendiduras, el aire se siente más húmedo y frío.

Por miedo a un eventual desplome, Tapasco señala que decidió cerrar una guardería que tenía a su cargo, con la que se ganaba el sustento para su familia.

“Yo renuncié al trabajo por esa problemática, que aún está sin solución”, dice.

Al otro lado del muro, en la casa contigua, Carmen Mosquera López explica que desde que se pasó a vivir al barrio hace cinco años la casa ya tenía grietas, pero durante el último año la situación se ha vuelto más compleja.

Pese a echar pintura y tratar de rellenar las aberturas varias veces, estas vuelven a reclamar su espacio. Mientras corre un estante en una de las piezas traseras, señala que el deterioro en los muros ha sido tal que se ha llegado a ver el interior de la casa vecina.

Buscando soluciones

Con el temor de que pase una tragedia, las familias del sector comenzaron a tocar las puertas de varias instituciones de la ciudad, como Empresas Públicas de Medellín, el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo (Dagrd) y otras dependencias de la Alcaldía.

Según explican los vecinos, luego de realizar una inspección, EPM concluyó que el agua filtrada no provenía de su red de acueducto e indicó que el tema no era su responsabilidad.

En respuesta a un requerimiento de este diario, el Dagrd informó que, por ahora, no se ha dado orden de evacuación y en equipo con ingenieros de la Secretaría de Medio Ambiente se avanza en un trabajo de drenaje.

Las pesquisas de esa entidad apuntan a que no se trataría de un nacimiento de agua, sino a una salida natural de agua que se presenta en ese punto de la ladera.

Para conocer en profundidad cuál era el diagnóstico del problema y el número exacto de viviendas afectadas, EL COLOMBIANO consultó con la Secretaría de Medio Ambiente, pero hasta el cierre de esta edición no obtuvo respuesta.

Sin embargo, mientras las entidades avanzan en su atención, las familias aún esperan de una solución. “Aquí solamente llegan, miran, toman fotos, pero soluciones no nos dan”, dice Tapasco.

Contexto de la Noticia

Radiografía Movimientos en masa preocupan

Aunque las autoridades de gestión del riesgo no han ordenado la evaluación de las viviendas, las familias del barrio Santa Inés temen que el agua que se acumula por debajo de sus casas pueda desestabilizar el suelo. Cabe recordar que en lo corrido de este año, en Medellín se han registrado al menos 295 deslizamientos y movimientos en masa, de acuerdo con los datos del Dagrd y el Cuerpo de Bomberos. La temporada invernal podría agravar la situación.

Jacobo Betancur Peláez

Comunicador social y periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana, especializado en la investigación de temáticas locales. También cubro temas relacionados con salud, historia y ciencia.

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