Ayer, como una meta que se convirtió en un acto de honor y compromiso personal, los empleados de Hidroituango alcanzaron el logro más importante para el futuro del proyecto: elevaron el muro de contención a 410 metros sobre el nivel del mar, suficientes para evitar que el agua pasara por encima de la presa, dañara la estructura y arrasara con pueblos vecinos.
Cuando se logró el obejtivo, a las 5:30 p.m., los empleados celebraron con abrazos. Pero dos minutos después la normalidad retornó: las 1.500 personas que trabajan en la presa y el vertedero volvieron a sus labores con un nuevo reto: subir la cota del muro a 415 y luego a 420 (metros sobre el nivel del mar).
No fue una tarea fácil. En el desafío se atravesaron varias emergencias. En la última,...